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La huelga de autobuses discrecionales afecta desde hace dos semanas a unos 200.000 escolares y empleados de empresas

La huelga de los autobuses del transporte discrecional de viajeros agotó ayer su quinto día de paro, sin que las negociaciones, rotas desde el pasado martes, se hayan reanudado ni existan perspectivas claras a este respecto. Un portavoz de la Federación de Transportes de CC OO afirmó que no habrá ningún día de huelga durante la próxima semana, pero que se convocarán nuevas jornadas de paro a partir de principios de mes si el convenio del sector sigue sin firmarse.No existen cifras concretas sobre el número de personas que se ven afectadas por la huelga. Mientras un portavoz de Asintra, una de las asociaciones de empresarios del sector, señalaba que la oferta de plazas en Madrid ascendía a 100.000, fuentes de CC OO señalaron que, a través de las rutas de empresas de las que tienen constancia, el número de personas que utilizan diariamente los autobuses discrecionales asciende a unas 200.000, lo que significa un mínimo de 400.000 viajeros, teniendo en cuenta que, como mínimo, cada persona va y vuelve una vez al día.

"La huelga es particularmente gravosa para el usuario", afirmó el portavoz de Asintra, "porque se trata de un servicio que no tiene fácil sustitución". Es el caso de los miles de niños que estudian en colegios de la periferia o incluso en centros escolares de Aravaca u otras localidades, que dependen de este servicio o de que sus padres puedan llevarlos y traerlos todos los días.

El número de personas afectadas por los paros aumenta, aunque es imposible dar cifras concretas, si se contabilizan los viajes turísticos a enclaves madrileños como Aranjuez o San Lorenzo de El Escorial, grupos de viajeros del aeropuerto de Barajas a Madrid y los inicios de circuitos turísticos que salen de Madrid a otros puntos de España.

El portavoz de Asintra acusó a las centrales sindicales CC OO y UGT, las más representativas en el sector, de plantear unas exigencias abusivas, de un 22% de incremento sobre el convenio anterior. Al contrario, fuentes sindicales señalaron que el salario base de un conductor es de 55.000 pesetas, y que si quiere acceder a un plus de 25.000 pesetas, denominado plus de disponibilidad, es a costa de trabajar jornadas de hasta 11 y 12 horas, y superiores en algunos casos.

La Asociación General de Autónomos, Pequeños y Medianos Empresarios del Transporte (Agapymet), hizo ayer público un comunicado en el que denunciaba la "intransigencia" de las grandes empresas. Agapymet considera que las reivindicaciones de las centrales sindicales, con las que no están de acuerdo en todos sus puntos, no son tampoco descabelladas. De hecho, representantes de CC OO, UGT y Agapimet celebraron ayer una reunión para acercar posturas y acelerar el fin de la huelga.

A su vez, el portavoz de Asintra minimizó las críticas de Agapimet: "La mayoría son trabajadores autónomos, que se pagan a si mismos, o pequeñas empresas con dos o tres trabajadores, a los que una subida como la pedida por los sindicatos no afectaría gran cosa". El intento de mediación llevado a cabo por Fernando Menéndez, director general de Transportes de la Comunidad de Madrid, no ha tenido éxito.

Por otra parte, hoy, 19 de mayo, se celebra una nueva jornada de paro en los autobuses interurbanos del sur de Madrid.

Asimismo, la sección sindical de CC OO de la EMT anunció ayer que la próxima semana se convocará un referéndum de todos los trabajadores de la empresa para ratificar el convenio, en su redacción definitiva, una vez desconvovada la huelga tras el preacuerdo alcanzado con la empresa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de mayo de 1989

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