Mayoría absoluta para el partido gobernante de Sri Lanka

El Partido de la Unidad Nacional (PUN), actualmente en el poder en Sri Lanka (antigua Ceilán) y al que pertenece el presidente Ranasinghe Premadasa, obtuvo la mayoría absoluta en las elecciones legislativas celebradas el pasado miércoles, con el trágico balance de 57 muertes, decenas de heridos y una participación un poco superior al 50%, de los 9.300.000 convocados a las urnas.

El principal partido de la oposición, el Partido de la Libertad de Sri Lanka (PLSL), de tendencia comunista y al que pertenece la ex primera ministra Sirima Bandaranaike, es la segunda formación parlamentaria del país.

Los resultados de la Comisión Electoral hechos públicos ayer otorgan al PUN 125 escaños de los 225 de la nueva asamblea parlamentaria -la anterior contaba con 119-. El PLSL ha obtenido 67. El primero gana 63 diputados en relación con las anteriores elecciones de 1977 y el segundo 33. El resto de los escaños del nuevo Parlamento se reparten entre otros siete partidos y candidatos independientes.

Violencia electoral

Durante la jornada electoral murieron 57 personas en diversos atentados que se produjeron en las regiones del centro y sur del país, territorios habitados, fundamentalmente, por cingaleses. Además de estos sangrientos incidentes, en varios colegios electorales desparecieron las urnas. El Ejército de Liberación Popular cingalés había amenazado de muerte a todas aquellas personas que participaran en las votaciones.El Gobierno de Colombo decretó el toque de queda poco después de que cerrasen los colegios electorales para intentar evitar una violencia poselectoral tanto de los cingaleses como de los independentistas tamiles de la zona nororiental de la isla.

La alegría del presidente Premadasa al anunciar oficialmente en la mañana de ayer la victoria de su partido ha quedado enturbiada por la alta abstención inducida por el miedo en zonas donde está implantada la guerrilla cingalesa.

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En Kottegoda, una localidad costera al sur de la isla, el encargado del colegio electoral, L. G. Robert, estuvo esperando pacientemente durante siete horas que llegara algún votante, cosa que no sucedió. "La gente tiene deseos de venir a votar, pero no lo hace cuando tiene miedo", informa Tony Allen-Mills, de The Independent.

Durante la campaña electoral, que comenzó el pasado 6 de enero y ha costado la vida a más de un millar de personas, el presidente Premadasa prometió que traería la paz a esta isla del océano Indico, lo que ponen en duda los especialistas sobre la situación en Sri Lanka. El presidente dijo que estaba dispuesto a negociar directamente con la guerrilla cingalesa y establecer un territorio con autonomía para los tamiles, en cuya región están acantonados 45.000 soldados indios que realizan labores de vigilancia, lo que no acepta el Frente de Liberación Popular cingalés.

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