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Uruguay festeja el referéndum contra el 'punto final'

Las calles de Montevideo vivieron el pasado lunes una fiesta que se prolongó hasta la madrugada del martes. Miles de personas se lanzaron a festejar el haber conseguido el número de firmas necesario para someter a referéndum la ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, más conocida como ley de punto final, que amnistió los crímenes cometidos por militares y policías durante la dictadura que sufrió Uruguay entre 1973 y 1985.

En las celebraciones del éxito de la Comisión pro Referéndum se produjeron algunos incidentes pasada la medianoche. Un grupo de jóvenes que intentaba entrar en un recital de rock del grupo argentino Los Pericos se enfrentó con un patrullero policial en las proximidades de la universidad de la República. Los jóvenes huyeron hacia la zona universitaria, y allí se mezclaron con los que celebraban el triunfo en la votación por el referéndum. Hubo tres heridos de bala, de escasa gravedad, y varios contusionados.La ley que ahora deberá ser sometida a referéndum se aprobó el 22 de diciembre de 1986 ante la amenaza de los militares de poner fin a la incipiente democracia uruguaya. El teniente general Hugo Medina, actual ministro de Defensa, era jefe del Ejército y no se recató en afirmar que las citaciones judiciales contra militares por delitos cometidos durante la dictadura las había guardado en su caja fuerte. La presión militar hizo aprobar esa variante uruguaya de ley de punto final que supuso ignorar por completo los crímenes cometidos durante la dictadura por militares y policías.

Desde la aprobación de esa ley, los partidos de izquierda y organizaciones de derechos humanos se movilizaron para conseguir el 25% de las firmas del padrón electoral, porcentaje exigido para convocar un referéndum. Las firmas necesarias eran 555.701. Después de un año, se reunieron 634.700, pero la Corte Electoral invalidó muchas y dejó en cuarentena 36.819. Sólo se reconocieron como válidas 532.718, y faltaban 22.983. El pasado fin de semana se convocó a todos estos dudosos a confirmar su voluntad de someter a referéndum la ley que amnistiaba a los militares.

En tres días, un 62,5% de los 36.819 dudosos tenía que reconfirmar su firma. El lunes todavía faltaban 1.467 firmas y en un final emocionante, se rebasó la cifra exigida por sólo 218 firmas. Los partidarios del referéndum tomaron las calles en la tarde del lunes y Montevideo celebró un carnaval anticipado.

El ex senador Germán Araujo, que desde una emisora de radio llevó adelante un extenuante programa para movilizar a los votantes que faltaban, exclamó con voz fatigada a las dos de la tarde, hora local, del lunes: "¡Aleluya, viva la justicia". La presidenta de la Comisión pro Referéndum, Matilde Rodríguez, viuda del diputado Héctor Gutiérrez Ruiz, asesinado en Buenos Aires en 1976 junto con el senador Zelmar Michellini, anunció que "mañana la lucha empieza de nuevo" para conseguir ahora el no a la ley en el referéndum.

No está fijada todavía la fecha del referéndum, pero se considera como más probable que sea en la primera quincena de abril. En Uruguay están previstas elecciones presidenciales para el 26 de noviembre, y no parece probable que se vayan a unir las dos votaciones. Para el 23 de abril está fijada la interna del gubernamental Partido Colorado, y parece probable que se quiera resolver la cuestión de la ley de amnistía a los militares antes de esa fecha.

Portavoces de los dos grandes partidos, Colorado y Blanco, manifestaron ya que mantendrán su apoyo para que la ley continúe en vigor. Hasta el mediodía de ayer no había ninguna toma de postura del ministro de Defensa.

La confirmación de firmas que hace posible el plebiscito significa un fracaso para el Gobierno que preside Julio María Sanguinetti. El presidente uruguayo y su Gobierno se habían pronunciado repetidas veces en contra de abrir de nuevo el problema militar.

Para conseguir que todo permaneciese tapado, los partidarios del referéndum acusan al Gobierno de haber recurrido a toda clase de artimañas para impedir que se reuniesen las firmas necesarias.

En un artículo publicado en el diario Página 12 de Buenos Aires, el periodista Eduardo Galeano escribió: "El teniente general Medina declaró insanos a quienes hemos firmado contra la ley. Diagnóstico correcto. En nuestro país, la voluntad de justicia es cosa de locos".

Los partidarios del referéndum denuncian que los comerciantes no dejaron salir a sus empleados para acudir a convalisar sus firmas. También se acusa a la policía de haber impedido la llegada a tiempo de autobuses con votantes que procedían de Buenos Aires y que se atemorizó a los ancianos jubilados con la amenaza de que no cobrarían el aguinaldo de Navidad. Los defensores de la ley acusaron a los partidarios del Referéndum de haber presionado psicológicamente a los votantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de diciembre de 1988

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