Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Nonay impugnará la junta del Banesto en la que se acordó la fusión con el Central

El empresario aragonés José Nonay presentará el próximo lunes una demanda judicial impugnando la última junta general de accionistas del Banco Español de Crédito (Banesto). En dicha junta, celebrada en Madrid el pasado 15 de octubre, se aprobó, entre otros asuntos, la fusión del Banesto con el Banco Central.

La demanda será presentada a raíz de la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Zaragoza, en la que se desestimaba la querella interpuesta por Banesto y sus dos filiales, la Banca Garriga Nogués y el Banco de Vitoria, contra los accionistas José Nonay y Palmira Gil y su hija María Felisa Nonay Gil por un presunto delito de alzamiento de bienes.

Según establece la mencionada sentencia, la donación de bienes que en 1982 realizó el matrimonio Nonay a favor de su hija no fue un alzamiento de bienes, ya que en aquel momento la familia no era insolvente al ser propietaria de un paquete de más de un millón de acciones del Banesto, que en la actualidad, se ha quedao reducido a 615.911.

El origen de la causa judicial estuvo en la irregular práctica financiera de compra de importantes paquetes de acciones del Banesto por parte de José Nonay con créditos facilitados por los bancos filiales y con el acuerdo de las partes; un mecanismo utilizado para colocar autocartera entre personas próximas al Consejo de Administración. Posteriormente, Garriga Nogués concedió créditos a la familia del empresario que fueron avalados con las acciones del Banesto. Años más tarde, el empresario empezó a tener problemas financieros y el banco ejecutó los créditos y se querelló por alzamiento de bienes.

Inapelable

Según fuentes cercanas al industríal, los abogados de José Nonay consideran que la sentencia de la Audiencia Provincial de Zaragoza "reconoce de forma inapelable" la titularidad del empresario sobre las mencionadas 615.911 acciones del Banesto, lo que no fue aceptado por la entidad, que, por tanto, no dio la representatividad correspondiente a dicho paquete accionarial en la última Junta general de accionistas. Las citadas fuentes aseguran que la sentencia, además de que reconoce la titularidad de las acciones de Nonay, posibilita la impugnación de la junta y de los acuerdos que se alcanzaron, entre los que sobresale la fusión con el Banco Central.Por contra, las fuentes consultadas del Banesto consideran que la sentencia sólo prueba que no se ha cometido alzamiento de bienes. En opinión del banco, no se puede deducir que los Nonay sean propietarios de estos títulos. Estas fuentes añadieron que de una querella criminal no se pueden sacar conclusiones que afectan a cuestiones civiles, por lo que aún no está aclarada la propiedad de este paquete des acciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de diciembre de 1988