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El CDS pierde el Gobierno de Canarias por los desacuerdos sobre política universitaria

Los insularistas de las Agrupaciones Independientes de Canarias (AIC) provocaron ayer con su abstención en el Parlamento canario la caída del Gobierno de Fernando Fernández, el único que controlaba el CDS en una comunidad autónoma. La inviabilidad de un acuerdo hasta última hora entre AIC y el CDS (dos de los cuatro firmantes del pacto canario, junto a AP y Agrupación Herreña Independiente -AHI-) para reconducir la reorganización universitaria (universidades plenas para Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife) eliminó toda posibilidad de apoyo de los insularistas al presidente del Ejecutivo, que perdió su voto de confianza y ha abierto una crisis política cuyo desenlace se presenta incierto.

El secretario general de los socialistas canarios, Jerónimo Saavedra, anunció anoche que su partido iniciará contactos con el CDS y con las AIC en busca de un pacto estable.La crisis en la comunidad autónoma tiene difícil solución por la dispersión del voto en Canarias. En caso de que, transcurridos dos meses, ningún candidato consiga respaldo suficiente para formar gabinete, serían convocadas nuevas elecciones autonómicas.

Fernández Martín, que perdió la cuestión de confianza a la que se sometió voluntariamente por 27 votos en contra (los de la oposición), 21 a favor (CDS, AP y AHI) y 11 abstenciones (AIC), abrió la sesión parlamentaria de ayer instando a los partidos y a la Cámara a un pacto de lealtad institucional para afrontar en el futuro los grandes retos del archipiélago (CE, reforma fiscal y unidad regional).

Tras su derrota en el Parlamento, Fernández Martín manifestó estar dispuesto a gobernar en minoría. Casi todas las fuerzas políticas, de derecha e izquierda, acogieron con agrado la propuesta del político centrista, pero no concretaron las condiciones de posibles acuerdos. Pocos minutos después de la votación, se reunió, con carácter urgente, el consejo de Gobierno, en funciones desde ayer. El presidente del Parlamento, Victoriano Ríos, dispone de diez días para iniciar consultas con el fin de proponer un candidato a la presidencia, tras el cese de Fernández Martín.

El portavoz de AP, Ángel Isidro Guimerá, señaló en el turno de fijación de voto, que la "ruptura del pacto canario" no era una actitud responsable. Para Antonio González Viéitez, de IU, es posible un pacto de solidaridad con el CDS, "dejando fuera a los insolidarios con pintura de tribus", en alusión a las AIC. Por su parte, el representante de AHI, Tomás Padrón, calificó como un "disparate" el tono del debate que derivó en la derrota de Fernández Martín.

Las cúpulas de los ocho partidos que se reparten los 60 escaños del Parlamento iniciaron ayer inmediatamente las negociaciones en busca de la alianza que ponga fin al vacío político de la comunidad autónoma. La distribución de los votos en el arco parlamentario complica la situación: PSOE (21 votos), CDS (13), AIC (11), AP (6), IU (2), AHI (2), Asamblea Majorera -AM- (2) y Asamblea Canaria/Izquierda Nacionalista Canaria -AC/INC- (1).

Uno de los supuestos, la recomposición del pacto canario (CDS, AIC, AP y AHI) se ve entorpecida con la crispación del resultado negativo que arrojó el voto de confianza. Una alianza PSOE-AIC encuentra fuertes obstáculos en las bases de ambos partidos y un acuerdo PSOE-CDS entraña el riesgo de atrincherar aún más a los insularistas en posturas ultratinerfeñistas. Un Gobierno en minoría acarrearía un fuerte desgaste a la fuerza política que asumiera dicha responsabilidad. La convocatoria de elecciones para agotar la legislatura sería un mal mayor.

Campaña de desprestigio

El pacto canario había sufrido en las últimas fechas, al cabo de sus 15 meses de gestión, una campaña de desprestigio promovida principalmente por IU. Esta fuerza política había acusado a los miembros del Gobierno de centro-derecha de estar unidos por intereses exclusivamente económicos. Esta estrategia trajo consigo la creación de una comisión de investigación en el Parlamento para analizar la supuesta participación en negocios inmobiliarios del vicepresidente del Ejecutivo, Lorenzo Olarte Cullén, del CDS, entre otros destacados dirigentes de los partidos coaligados.Sin embargo, fue el propio presidente, Fernández Martín, el que deliberada o inconscientemente, abrió la espita de la crisis al anunciar hace una semana en la Cámara canaria su voluntad de someterse a una cuestión de confianza, decisión que cogió por sorpresa a sus socios de coalición. Ahora, una vez cesado, ha tratado de justificar dicho trámite fallido (criticado por la oposición), argumentando que la abstención de AIC demuestra que estaba en lo cierto al sospechar sobre las disidencias internas en el pacto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de diciembre de 1988

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