Terrorismo vasco
Los esfuerzos del Gobierno por erradicar la violencia de ETA con medidas policiales, cooperación con Francia y negociación con los etarras exiliados en Argelia solamente han tenido un éxito parcial. El secuestro de Revilla y los continuados asesinatos han destruido eficazmente el intento comenzado en 1987 de hablar con los dirigentes de ETA exiliados por Francia en Argel.Madrid siempre calificó este intento de "contactos" y no de negociaciones., pero mientras éstos seguían adelante funcionó un incierto alto el fuego.
Tras la ruptura de los contactos argelinos, el Gobierno realizó una estrategia anti-ETA en dos frentes. Los 500 reclusos de ETA, concentrados antes en algunas cárceles de seguridad, están siendo dispersados ahora poco a poco, a otras prisiones, a fin de aislarlos y presionarlos para que renuncien a la violencia. Pero pocos, o ninguno, lo han hecho, y en algunas cárceles se han producido motines. La otra táctica ha consistido en intentar marginar políticamente a ETA y HB en el mismo País Vasco, y en este caso sí que ha habido éxito. Todos los partidos vascos, salvo HB, firmaron un pacto el año pasado por el que renunciaban a la violencia.
Pero Xabier Arzalluz, del PNV, sigue preocupado. "El mayor problema es que ETA evolucione hacia algo parecido a las Brigadas Rojas italianas y abandone la opinión pública si se ve marginada".
24 de noviembre
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