Una izquierdista para la alcadía de Sáo Paulo

Luiza Erundina de Souza, soltera de 53 años, con pinta de monja seglar, ultraizquierdista y nacida en una de las zonas más deprimidas del noreste brasileño, se convertirá, si se confirman los cómputos iniciales, en la primera alcaldesa de la historia de Sáo Paulo. Esta metrópoli brasileña es el municipio más poblado de América del Sur y el centro financiero más importante de Latinoamérica. Con más de diez millones de habitantes viven en Sáo Paulo más personas que en Nicaragua, El Salvador y Costa Rica juntos.Erundina nació el 30 de noviembre de 1934 en Uriaúna, nombre que significa pájaro negro, un pueblo de 20.000 habitantes, en el Estado de Paraíba, en el nordeste brasileño de las sequías y hambrunas, en el Sertao. A los 16 años, Erundina ya había recorrido varios pueblos del Estado. Para poder estudiar, tenía a veces que ir a vivir a casa de parientes, porque la sequía y el hambre le obligaban a dejar la casa familiar. Cuando era todavía adolescente, su padre, un campesino y buen artesano, no pudo trabajar más. La madre y Erundina fueron el sostén de los nueve hermanos de la familia.

Con penalidades consiguió la futura alcaldesa de Sáo Paulo estudiar asistencia social y tuvo que renunciar a su sueño de hacer medicina. No recuerda Erundina haber sido niña: "A los seis y siete años ya compartía los problemas de mis padres". Dice Erundina: "Maduré deprisa y desde muy pronto opté por no casarme, porque eso implicaría dejar de ayudar a otras personas". Tiene aire monjil y algunos periódicos escribieron estos días que fue religiosa, pero ella lo niega. Sólo reconoce vínculos con curas progresistas. La futura alcaldesa está muy unida a sacerdotes revolucionarios, líderes de las ocupaciones de tierras en Sáo Paulo.

Llegó a esta ciudad en 1971, para trabajar en un instituto de previsión social. A fines de los setenta Erundina se vinculó a los fundadores del Partido de los Trabajadores (PT), que lideraba el sindicalista Luiz Inacio Lula da Silva y se constituyó formalmente en 1980. Dos años más tarde, Erundina era concejal del PT en el Ayuntamiento de Sáo Paulo.

El pasado junio la convención del PT la eligió candidata a alcalde. Para ello Erundina tuvo que derrotar a otro fundador del PT, el diputado Plinio de Arruda Sampaio, a quien apoyaba Lula y el sector más moderado del partido. Erundina ganó la votación interna del PT, apoyada por los más radicales. La impresión en aquel momento fue que el PT se había hecho un harakiri político con la designación de Erundina.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 16 de noviembre de 1988.

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