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La industria de armamento cree que España no compensará su 13% en el caza europeo

Dirigentes de importantes empresas del sector de la electrónica militar señalaron ayer en un coloquio con autoridades del Ministerio de Defensa que, al valorar las compensaciones, la industria española no podrá conseguir en muchos aspectos el retorno tecnológico equivalente a la prevista participación del 13% en el Avión de Combate Europeo (ACE). La decisión del porcentaje concreto de participación la tomará en breve el propio presidente del Gobierno, Felipe González.

Más de dos centenares de empresarios, militares y altos cargos de Defensa participan desde ayer en unas jornadas sobre la situación de la industria de defensa organizadas por el Círculo de Electrónica Militar. José Antonio Pérez Nievas, presidente de Ceselsa -una de las firmas más importantes del sector- destacó que la propiedad de la tecnología (en manos nacionales) es "el único sistema para alcanzar la soberanía", pero agregó que es imposible conseguir un apropiado retorno tecnológico en algunos terrenos en los que España aún no ha consolidado tecnologías propias.En este mismo sentido, Pérez Nievas llegó a decir más tarde que, al abordar programas internacionales con una participación española del 13%, en algunos sectores "te dan sólo las raspas o el hueso" porque la industria española no puede aportar tecnología propia al mismo nivel que las de otros países.

El presidente del Gobierno, Felipe González, está recibiendo estos días desde el Ministerio de Defensa abundante documentación sobre el ACE para fijar definitivamente el grado de participación española en el programa. El Ejecutivo estima que la inversión total a realizar -unos 600.000 millones de pesetas- con una participación del 13% es elevada y estudia reducir ese porcentaje, al menos en algún sector, a pesar de las fuertes presiones de los otros tres países participantes (Reino Unido, República Federal de Alemania e Italia).

José Luis Bozal, director general de Electrónica e Informática del Ministerio de Industria, se mostró confiado en que la compensación tecnológica por participar en el ACE sea "proporcional" al grado de participación. Carlos Borrego, gerente de Inisel -una de las empresas que participará en el ACE-, aseguró que su firma está en condiciones de estar en ese programa incluso con un porcentaje superior al 13% en el área del radar.

La intervención de Borrego fue rebatida por otros empresarios por su proclividad a participar en programas europeos, hasta el punto que uno de los asistentes dijo que el discurso de Inisel parecía escrito por un funcionario de Bruselas.

Proyectos inviables

Frente a las reservas planteadas por varios empresarios sobre la inclusión de España en programas europeos, Víctor Aguado, jefe del Gabinete del secretario de Estado de Defensa, señaló que, si España fuese capaz de construir su propio avión de combate o su propia fragata, no habría que participar en programas internacionales. "Pero es inviable", concluyó.

Para el director general de Armamento y Material, almirante Juan Ruiz Montero, la participación en programas internacionales es una fórmula para abaratar costes y para la adquisición de nuevas tecnologías. El almirante recordó que las etapas de autarquía pertenecen ya al pasado.

Como otros empresarios participantes en el coloquio, Pérez Nievas señaló que Defensa debe invertir mayores cantidades en programas nacionales. Aseguró que el ministerio gastará en los próximos cuatro años un billón de pesetas en compras de material de defensa, pero que casi el 80% de esa cantidad ya está comprometida en proyectos europeos o en otros diferentes a los programas nacionales.

Según Pérez Nievas, la producción en electrónica militar se elevó en 1987 a 33.221 millones de pesetas, cuando la cantidad debiera aproximarse a los 80.000 millones para ser competitivos. Las jornadas de Electrónica Militar concluirán mañana en la Cámara de Comercio de Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de octubre de 1988