Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los miembros del IRA muertos en Gibraltar fueron tiroteados a corta distancia y rematados en el suelo

Los tres miembros del IRA muertos el pasado mes de marzo en Gibraltar a manos de un comando del Servicio Aéreo Especial (SAS) del Ejército británico fueron abatidos por -disparos realizados a corta distancia y posteriormente rematados en el suelo. Así lo confirmó el informe médico forense presentado ayer en Gibraltar ante el tribunal que investiga el caso. El testimonio pericial del profesor de la universidad de Glasgow Alan Watson, encargado por el juez Félix Pizzarello de la realización de las autopsias, consumo la mayor parte de la tercera jornada de la investigación judicial iniciada el pasado martes, en Gibraltar.

Una investigación que, sin embargo, ha bajado en expectación y que está pendiente de la próxima comparecencia de los siete miembros del SAS que ejecutaron la acción y de algunos testigos, como Carmen Proetta, que en declaraciones anteriores ha afirmado que los efectivos británicos actuaron a sangre fría.Mientras tanto, el interés de la opinión pública gibraltareña se ha alejado de la sala del juicio para centrarse en otros asuntos, como la visita que estos días realiza a Estados Unidos el primer ministro de Gibraltar, Joe Bossano.

El informe del forense Watson, extraordinariamente crudo en su conjunto, ha revelado que el cadáver del miembro del IRA Sean Savage presentaba 16 impactos de bala, de los que 10 se localizaban en la cabeza y la espalda. Watson afirmó que los disparos a la cabeza fueron los últimos realizados, cuando Savage se encontraba ya tendido en el suelo. En el cuerpo de Mairead Farrell impactaron ocho disparos, cinco en el cuello y cabeza y tres en la espalda. Según el forense, alguno de los disparos realizados sobre Mairead Farrell se efectuaron a una distancia de seis pies (algo menos de dos metros). El tercer miembro del, IRA, Danny McCann, recibió cuatro disparos en la cabeza y la espalda.A preguntas del abogado de los familiares de los muertos, Patrick McGrory, de Belfast, Watson reconoció que se había encontrado con dificultades para realizar su informe, como la falta de control que tuvo sobre las fotografías que se realizaron en el lugar de los hechos, o la circunstancia de que su primer examen de los cadáveres lo realizara cuando los cuerpos ya habían sido despojados de sus ropas.

Los abogados que representan los intereses del Ejército insistieron en sus preguntas al forense sobre el hecho de que una persona que ha recibido un único disparo tiene todavía capacidad de reacción durante unos minutos.

Crispación

El informe forense ha elevado la crispación de los familiares de los miembros del IRA muertos, que han reiterado en diversas ocasiones durante los primeros días de la investigación su falta de confianza en los resultados de la misma. Ayer también compareció también el profesor Derrick Pounder, forense propuesto por el abogado McGrory, que en líneas generales ratificó el informe anterior.

Las medidas de seguridad, por otra parte, continúan incrementándose en Gibraltar ante la posibilidad de que los terroristas del IRA aprovechen la presencia de los miembros del SAS -cuyo paradero y fecha de comparecencia continúan siendo un misterio- para realizar una acción espectacular. Efectivos militares rastrean periódicamente las alcantarillas de la ciudad dotados de sofisticados equipos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 1988

Más información

  • El forense reconoce en la investigación judicial que tuvo dificultades para realizar su informe