La República Federal

de Alemania apeló ayer, ante varios países del Este europeo, para presionar unidos ante el Gobierno rumano y tratar de evitar la destrucción de 8.000 pueblos, tal como tiene previsto el régimen del presidente Nicolae Ceaucescu.-

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* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 24 de agosto de 1988.

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