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Dos mejor que uno

Aspar, un elegido del motociclismo mundial

Jorge Martínez Aspar se ha consolidado como el rey de las pequeñas cilindradas. Algo que le viene heredado de Ángel Nieto, 13 veces campeón del mundo en esas categorías. También ha heredado de él la marca vencedora (Derbi). El piloto de Alzira -ayer le homenajearon entre tracas más de 3.000 paisanos y fue nombradono hijo predilecto de la ciudad- no ha escondido jamás su admiración por Nieto. Eso sí, le gustaría que, de cuando en cuando, se escribiese que "ha ganado con el más puro estilo Aspar". El domingo, en Anderstop (Suecia), dejó clavado al italiano Ezio Gianola (Honda) en una curva. Fue su último golpe, el que le permitió ser por primera vez campeón del mundo de 125cc y lograr el doblete.

Casi siempre va ¡acompañado de su chica, Maite, su futura esposa. Mientras un enjambre de mecánicos y técnicos cuidan de sus motos y de las de Manuel Champi Herreros y Alex Crivillé, Aspar suele mantenerse alejado del ruido del parque cerrado, aunque no esquiva ni-una sola entrevista ni un solo saludo, ni una sola broma. Es, indudablemente, de lo más simpático que corre por el circo, de lo más profesional." Este ha sido, sin duda, el gran año de mi vida deportiva. No puede pedirse nada mejor No nos han podido ir mejor las cosas. Primero en, 80cc, donde el suizo Stefan Dorflinger nos derrotó en la primera carrera, en el Jarama, y nos dio un toque de atención para demostrarnos que en la pequeña cilindrada nos habíamos dormido en los laureles, ya que sólo trabajábamos intensamente en la nueva máquina monocilíndrica de 125cc. Pero en cosa de días, Derbi echó el resto, como era de esperar, como demuestra su categoría, organización y departamento de competición, y al día siguiente ya teníamos una ochenta ganadora".

Aspar ha intentado mantenerse al margen de la polémica que ha rodeado a sus dos compañeros de equipo, polémica que se mantendrá hasta el próximo 28 de agosto, día en que en el circuito de Brno, en Checoslovaquia, debe decidirse el subcampeonato de 80cc, que tiene como candidatos a Herreros y Crivillé, entre otros. "Debernos dialogar entre todos, debemos conocer las intenciones de Derbi, de Andreu Rabasa, su propietario, y actuar con profesionalidad".

La cabeza fría

El piloto de Alzira se ha distinguido a lo largo de toda la temporada por mantener siempre la cabeza muy fría. Sus carreras de 80cc, después del susto del Jarama, se han desarrollado con normalidad; las ha dominado con gran autoridad, incluso en Yugoslavia, donde no tenía ninguna necesidad ni siquiera de correr, de demostrar su profesionalidad, pero venció pese a la dura caída que sufrió en los entrenamientos. En 125cc, el piloto valenciano, que ha sido tentado sin éxito para que cambiase su residencia a Barcelona, ha mantenido hasta el penúltimo Gran Premio, el del pasado domingo en Suecia, un duro codo a codo con el italiano Ezio Gianola, corredor oficial de la firma japonesa Honda, la gran derrotada, la gran humillada de este Mundial, ya que una pequeña fábrica la ha arrasado durante 10 carreras."Ha sido un duelo bonito, donde nuestra Derbi ha demostrado su categoría y donde me he tenido que emplear a fondo en cada carrera, aunque la verdad es que, en determinados trazados, nuestra bala roja se ha comportado con poderío".

Aspar ha tenido que soportar a lo largo de los últimos dos meses diversas insinuaciones de Gianola, que ha intentado ponerle nervioso asegurando que únicamente le superaba en las rectas "por mayor potencia en su motor". "Gianola ha realizado un grandioso Mundial y, ciertamente, en determinados momentos le he superado por potencia, pero en otras ocasiones ha sido mi mejor pilotaje lo que ha decidido la prueba". La demostración de la supremacía del valenciano puede cifrarse en las seis pole positions (primer puesto en los entrenamientos) que ha logrado.

"Lo primero que deseo", comentó Aspar, "es saborear este gran triunfo con mi familia, mis amigos y toda la gente del equipo y la fábrica Derbi, pues este éxito se lo debo a todos ellos. Unos me ayudaron cuando empezaba, como Adrián Campos o Ricardo Tormo; otros han estado a mi lado, y Derbi ha creído en mí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de agosto de 1988