Policías británicos reforzarán la seguridad de los príncipes de Gales

Una decena de miembros de Scotland Yard se unió ayer al centenar de efectivos de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía que velan por la seguridad de la familia real española ante la llegada al palacio de Marivent de los príncipes de Gales. Diana de Gales y sus dos hijos, Guillermo y Enrique, llegarán hoy a Palma de Mallorca tras aceptar la invitación de la familia real española por tercer año consecutivo. El príncipe Carlos, heredero de la Corona británica, se reunirá probablemente con su familla mañana, viernes, según fuentes de la Casa Real.Los policías británicos reforzarán el dispositivo de seguridad ante la posibilidad de que se produzca cualquier ataque del Ejército Republicano Irlandés (IRA) contra los príncipes de Gales o alguna manifestación de irlandeses independentistas.

Mallorca se volverá a llenar este año de reporteros ingleses y españoles obsesionados por captar la foto del verano, y también como en los dos años precedentes, la presencia de Diana y Carlos convertirá Palma en un centro policial.

La reiterada presencia veraniega de la princesa de Gales en Marivent confirma las excelentes relaciones personales que mantiene con los Reyes de España y la proximidad que existe entre ambas monarquías. La invitación por tercer año consecutivo es "un hecho realmente insólito en las relaciones entre las monarquías europeas", según asegura una periodista del corazón. La prensa inglesa, sin embargo, cree que la tercera visita de los príncipes de Gales a Marivent se basa en la gran amistad que une a la Reina doña Sofía con el príncipe Carlos.

Ambiente distendido

También es cierto que Diana parece encontrarse de maravilla en el ambiente distendido que caracteriza los veraneos de don Juan Carlos y su familia, y porque Palma de Mallorca está muy lejos de Buckingham y del protocolo que suele encorsetar su espontaneidad.Durante su estancia en Mallorca, los príncipes de Gales y sus hijos sólo participarán en un acto oficial: la sesión fotográfica que la familia real española dispensa cada año a los reporteros acreditados en Palma. Como ocurrió en los dos últimos veranos, está previsto que don Juan Carlos y doña Sofía acudan a esta sesión acompañados por sus hijos, por los príncipes de Gales y por los dos herederos de éstos.

Mientras se encuentren en Palma, el príncipe Carlos se dedicará a dar las últimas pinceladas a las acuarelas que comenzó a pintar en 1986 sobre paisajes de la isla de Mallorca, y que suelen ser su mejor excusa para justificar algunas de sus salidas de palacio.

Si la princesa Diana repite el programa de años anteriores, apenas saldrá de Marivent, donde pasará largas horas en la piscina jugando con sus dos hijos, y cuando abandone la residencia real será para dirigirse al yate Fortuna y asi alejarse del acoso de los fotógrafos.

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