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No quieren ser 'gatos'

Vecinos de El Pardo, Vicálvaro y Aravaca piden la escisión del municipio de Madrid

Dicen que la capital los trata mal, que sus problemas quedan diluidos en las dimensiones mastodónticas de Madrid, que les ha robado sus señas de identidad a cambio de ninguna satisfacción. Grupos de vecinos de El Pardo, Vicálvaro y Aravaca se han empecinado en sus batallas de pueblo para reclamar la independencia, aunque oficialmente no hay nada planteado. Hasta ahora, el mayor logro ha sido el de Vicálvaro. Sus vecinos, como los de Vallecas y Barajas, tienen desde julio juntas de distrito propias.

La Comisión General Ciudadana de El Pardo se constituyó legalmente hace un mes y medio para denunciar las importantes carencias de este núcleo de 7.000 habitantes y reivindicar su independencia como mejor vía de solución. Está compuesta por 12 miembros, cuyo presidente es Nicolás Piñeiro, ex diputado de Alianza Popular (AP) en la Asamblea de Madrid y fundador del Partido Regionalista Independiente de Madrid (PRIM)."No tenemos biblioteca, ni centros de reunión para jóvenes y ancianos, ni instalaciones deportivas, ni instituto de enseñanza. Nunca se han dignado dotarnos de un centro cívico cultural", se queja Fernando Ramírez, vocal de Asuntos Municipales de la citada comisión. Añade que alrededor de la mitad de la población de El Pardo ya ha firmado una carta de protesta dirigida al Ayuntamiento de Madrid reclamando la independencia.

La comisión se reunió también a mediados del mes de julio con Álvaro Gil Robles, defensor del pueblo, para exponerle sus problemas.

"Hemos sido pueblo toda la vida, hasta que en 1951 nos agregaron a Madrid sin consultarnos absolutamente nada. Desde entonces hemos pertenecido a diversos distritos, desde Moncloa hasta Fuencarral en la actualidad", continúa Fernando Ramírez. "Ni Franco nos dio nada ni éstos nos lo están dando, por creer que nos tuvo en palmitas". El centro neurálgico de El Pardo conserva el nombre de plaza del Caudillo. "Así se llama y así esperamos que se llame por mucho tiempo".

Si El Pardo, situado a 12 kilómetros de la Puerta del Sol, se caracteriza por sus muchos merenderos y militares, lo más representativo de Vicálvaro son los edificios de viviendas construidos a toda prisa en las dos últimas décadas. Aunque tampoco se libra de la presencia del Ejército, asentado en el cuartel de Artillería del siglo pasado.

La Asociación de Investigación Histórica de Vicálvaro, formada actualmente por unas ochenta personas, lleva siete años indagando en la identidad del pueblo.

Señas de identidad

El primer alcalde de Vicálvaro del que se tiene conocimiento se llamaba Sebastián, y gobernó en 1484. La primera acta que se conserva del Ayuntamiento del pueblo data de 1864. Valentín González, presidente de la asociación, recuerda cómo en en 1664 Felipe IV intentó sin éxito vender Vicálvaro a un general, y cómo en 1835 el pueblo de Ambroz, al quedarse despoblado, pasó a pertenecer a Vicálvaro.

La primera anexión a Madrid se produjo en 1878. "Nos quitaron un trozo para construir el cementerio de la Almudena", cuenta Valentín González. En 1945 hubo un intento parcial de anexión. En 1951, como en el caso de El Pardo, quedaba integrado en el Ayuntamiento de la Villa. En 1968 se decidió tirar el edificio que había albergado al Ayuntamiento de Vicálvaro. La decisión se llevó a efecto en 1974: el viejo caserón fue volado utilizando dinamita.

Desde que Vicálvaro perdió la independencia, su población se ha duplicado, alcanzando los 40.000 habitantes actuales. "Un claro ejemplo de cómo Madrid ha mutilado nuestra historia e identidad es, junto con el derribo de nuestro Ayuntamiento, el hecho de que todo lo que queda del casco viejo del pueblo son 10 casas", comenta Valentín González.

La petición de autogestión no llega en el caso de Aravaca ni desde una coordinadora de ciudadanos ni desde una asociación de investigación histórica. El punto de partida es político. Alianza Popular hizo una fuerte campaña en vísperas de las pasadas elecciones municipales reclamando un distrito independiente. Ahora, Aravaca, con unos 10.000 habitantes, muchos chalés de lujo y muchas tiendas de precios elevados, depende de la Junta de Moncloa.

Esperanza Millán, miembro de la directiva de la Asociación de Vecinos Osa Mayor, señala como problemas más acuciantes de la zona la densidad de tráfico que ha de soportar el casco urbano, por ser la vía de unión entre Madrid y Pozuelo de Alarcón, y los problemas de comunicación provocados por la saturación de la carretera de La Coruña.

La ausencia de un consultorio médico, de un polideportivo y un centro de enseñanza media completan la lista de necesidades. A todo ello se une el rápido crecimiento de la población, no compensado con un aumento paralelo del equipamiento de servicios públicos para la población.

Ricos y pobres

Sin embargo, la asociación de vecinos no cree que la autogestión sea la panacea. "Aquí hay tres sectores de población", explica la dirigente vecinal Esperanza Millán. "Gente muy acomodada que vive en varios chalés de superlujo, la clase media alta de los chalés más o menos normales, y la gente del pueblo de toda la vida, que en muchos casos trabaja sirviendo a los de los otros dos grupos más acomodados. Una corporación municipal propia se decantaría seguramente hacia un mayor conservadurismo".

"La gente", termina diciendo, "se cree que esto es un coto maravilloso, rodeado de verde; pero no es tan bonito, ni mucho menos".

El riesgo de distinguirse

En la Comunidad de Madrid hay presentadas formalmente dos solicitudes de segregación de poblaciones que fueron obligadas a fusionarse durante la época franquista. Una pertenece a los tres núcleos que forman El Boalo (cerca de Manzanares el Real): Cerceda (800 habitantes), El Boalo (500) y Matalpino (250). La otra corresponde a las tres poblaciones de Puentes Viejas, al norte de la región: Manjirón (220 habitantes), Paredes de Buitrago (150) y Serrada de la Fuente (70).Sin embargo, según fuentes de la Comunidad de Madrid, la pretensión más lógica de escisión es la de Tres Cantos respecto a Colmenar Viejo, dado el carácter radicalmente divergente de ambos núcleos. Mientras que en Colmenar viven todavía agricultores de la vieja guardia, en Tres Cantos la ingeniería electrónica se extiende más cada día.

Para estudiar el tema se formó en 1987 un consejo en el que están representados vecinos, el Ayuntamiento, la sociedad de Tres Cantos y el Ejecutivo regional, informa Luis Esteban.

En el nuevo pacto para gobernar el municipio entre Tres Cantos Unidos -grupo independiente de vecinos de Tres Cantos- y el PSOE se ha previsto la creación de una junta de distrito, que pasaría después a ser ayuntamiento independiente. Se estima que la segregación podría estar concluida en 1991. Para entonces, la población ascenderá, a unos 23.000 habitantes.

Otros intentos de distinción estuvieron desde el principio condenados al fracaso. Son los casos de partición de Rivas Vaciamadrid y de la urbanización de Santo Domingo respecto a Algete. "Sería descabellado pretender que cada urbanización se convirtiera en un municipio", declara Ambrosio Aguado, director general de Cooperación Local de la Comunidad, quien tiene las ideas muy claras: "En España hay una excesiva fragmentación en municipios que dificulta la prestación de servicios. Es el fruto de una organización territorial medieval que puede tener sentido desde el punto de vista político pero no desde el administrativo".

"Un pueblo de menos de 2.000 habitantes", continúa, "no tiene sentido como municipio. En toda Europa la tendencia es a reagruparlos. Me da miedo que informando sobre estas cosas se puedan reavivar sentimientos separatistas, que son de todo punto inviables. La Comunidad lo que busca es reagruparlos en mancomunidades de servicios".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de julio de 1988

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