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El grupo KIO-Torras expresa la decisión de vender su participación en Cartera Central

JESÚS CACHO Kuwait Investment Office (KIO) ha comunicado a sus socios en Cartera Central, los Albertos (Alberto Cortina y Alberto Alcocer, dueños del grupo Construcciones y Contratas), su deseo de poner a la venta el paquete de] 48,2% que controla en Cartera, retirándose de la batalla corporativa que desde hace meses esta sociedad mantiene con el Banco Central y, subsidiariamente, con el Banco Español de Crédito (Banesto), tras el acuerdo de fusión entre ambas entidades. La decisión de KIO, transmitida a través de su representante en España, Javier de la Rosa, había sido adelantada a primeros de la semana en curso y fue ayer hecha firme ante la inminencia de la junta general del Central que tiene lugar hoy. Fuentes de Cartera desmintieron ayer rotundamente esta información, asegurando que KIO en ningún momento planteó ayer tal posibilidad.

Un ejército de abogados, a las órdenes de Ramón Hermosilla, trabajaba ayer en las oficinas de Conycon (Construcciones y Contratas), situadas en el Edificio Bronce, en la preparación de una larga serie de impugnaciones contra la junta que Alfonso Escámez presidirá hoy como presidente del Banco Central. Mientras esto ocurría, la fortaleza de Cartera Central -sociedad que controla algo más del 13% del Banco Central y más del 2% de Banesto- estaba a punto de resquebrajarse.Hacía tiempo que los Albertos habían percibido los primeros síntomas de duda en sus socios árabes de KIO (formalmente es la papelera catalana Torras Hostench la titular del 48,2% de Cartera Central) sobre el futuro de la ardua batalla corporativa que mantienen con Escárnez y, más recientemente, con el proyecto del Banco Español Central de Crédito, SA (BECC). El martes, 21 de junio, Cortina y Alcocer visitaron a Javier de la Rosa, enfermo en su domicilio catalán, para pulsar el ambiente que respiraban los socios árabes de cara a la junta del Central. De la Rosa ya se manifestó entonces partidario de una solución de compromiso.

Un viaje a Londres

El miércoles, día 22, Javier de la Rosa viajó a Londres para analizar la cuestión con sus patrones árabes del 150 de Cheapside Street, al lado de la catedral de Saint Paul. Las expectativas de Cartera Central habían sido muchas en su ongen, pero la realidad mostraba todos los ingredientes de un conflicto que no conviene a los intereses y perfiles de las inversiones europeas de KIO. Figurar en primera línea de una de las mayores batallas corporativas de la historia económica de España es algo que difícilmente puede permitirse KIO. Y además es una batalla de resultado muy incierto. Fotíad K. Jaffar, vicepresidente de KIO, recuerda, en efecto, el caso de Carlo de Benedetti en la Société Générale de Belgique: con el 48% del capital de la SGB, el tycoon italiano se había quedado sin un solo representante en el consejo, antes de alcanzar el acuerdo con Indosuez. El exceso de presión informativa puesto en práctica por los Albertos en las últimas fechas, tampoco ha contribuido a tranquilizar a los socios árabes de Cartera.

Con estas coordenadas, el duro comunicado emitido por los Albertos, el martes 21, precipitó los acontecimientos. Javier de la Rosa discrepa del tono y del contenido del mismo. El financiero catalán quiere la paz, mientras sus socios, con los que ha establecido las mejores relaciones a nivel personal, están decididos a plantear batalla a Alfonso Escámez.

Cuando el comunicado de los Albertos aparece con gran despliegue tipográfico en la Prensa del miércoles 22, la autoridad monetaria se alarma. Respondiendo a indicaciones superiores, Mariano Rubio convoca a los Albertos a una reunión en su despacho. El Gobernador urge el pacto, pero los dueños de Conycon ponen sobre la mesa una lista de exigencias, en línea con la filosofía del asesoramiento que proporciona Donald Johnston, de Salomon Brothers, basadas en el reconocimiento del main shareholder status (condición de accionista mayoritario) para Cartera, algo que no existe en la ley de Socie dades Ariónimas española.

El jueves, los dos socios de Cartera celebran agotadoras reuniones en el Edifico Bronce Por la mañana, el espíritu de los Albertos se muestra proclive a las tesis pacifistas de Javier de la Rosa, pero la entrada en escena de Enrique Sarasola Lerchundi, amigo del presidente del Gobierno y "asesor externo" de Cartera Central, frustra la alternativa.

Mientras tanto, el Banco de España transmite a Mario Conde y Juan Abelló los deseos de pacto de la superioridad. Pero las exigencias de los propietarios de Conycon son consideradas desorbitadas. La respuesta es "no". Rumores no confirmados señalaban que el presidente del Banco Español de Crédito había convocado en la mañana de ayer una sorpresiva reunión de su consejo de administración: si el Gobierno insiste en forzar el pacto, en las condiciones exigidas por los Albertos, Banesto está dispuesto a deshacer la operación de fusión acordada con el Banco Central.

Los acontecimientos se precipitan en la mañana de ayer. El banco emisor ya conoce la respuesta negativa de Conde-Escámez al pacto. Y Javier de la Rosa decide entonces poner en práctica las instrucciones recibidas en Londres. Torras-KIO anuncia a sus socios la decisión de poner a la venta su paquete en Cartera Central, a menos que todo el bloque de Cartera decida vender su 13%, en cuyo caso, obviamente, no se produciría la ruptura de Cartera.

Condiciones de la venta

Con todo, la venta del 48,2% de Cartera en manos de KIO-Torras no es fácil. De acuerdo con los términos de la escritura fundacional de la sociedad de cartera, KIO se comprometió a no vender su participación en un período de cinco años y, en caso de hacerlo, los Albertos tienen el derecho de retracto.

En cualquier caso, la venta efectiva de dicho paquete poco importa a la luz de la batalla corporativa en curso. Lo decisivo de la nueva postura de KIO es que, si los Albertos optan hoy por la guerra, solo podrán hacerla con el 52,8% que les corresponde en Cartera Central. Su posición se habrá debilitado hasta el extremo de que Alfonso Escárnez podría pern-fitirse una junta casi placentera.

Fuentes de Cartera Central desmintieron anoche "con rotundidad" la posibilidad de que KIO hubiera planteado la posibilidad de una ruptura del bloque de Cartera Central. Según las mismas fuentes, para quien la noticia era "absolutamente fálsa", Javier de la Rosa no había hecho ayer ningún planteamiento en ese sentido. Pero, al mismo tiempo, se mostraban cautas sobre la junta del Banco Central de hoy, asumiendo la posibilidad de que ésta transcurriera de forma pacífica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de junio de 1988

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