Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

"Lo español"

Lamento no haberme dado a entender con suficiente claridad a don Pedro Sorela cuando me hizo la entrevista que EL PAÍS publicó el miércoles 8 de junio. No es que el señor Sorela haya puesto en mi boca palabras que no dije, pero sí temo que, privadas de su contexto, algunas frases traicionan lo que quise comunicarle.Concretamente, expresé mi convicción en el sentido de que el conflicto con lo español que aún alberga la conciencia del mexicano nada tiene que "ver con la España real, ni mucho menos con la contemporánea. "Es algo así", dije, "como la idea del padre (o de la madre) que según Freud el niño incorpora en el superego individual y perdura en el hombre maduro de manera confusa y virtualmente subterránea; es una lucha interna de fuerzas antagónicas pero arqueológicas".

En nada impide tal sutil combate interior la solidaridad humana, social y estética del mexicano con la gran tradición española, que nos nutre y vigoriza históricamente. Tampoco impide el reconocimiento objetivo y sereno de un hecho -la conquista, la colonización- que no puede ya, a estas alturas, estar a discusión, porque es -nada más y nada menos- uno de los cimientos de nuestro ser nacional.

Lejos de mí, pues, la intención de revivir necias querellas. Hellegado a España por primera vez en mi vida tras haber bebido, desde antes de nacer, en sus nobles fuentes. Y no he parado de maravillarme ante su perpetua frescura y ante lo mucho de admirable que me revela su inagotado tesoro espiritual. Habría más que decir, y a su tiempo lo diré. Por ahora, transmita a los lectores mi preocupación por que la verdad de mi pensamiento no se contradiga demasiado.- Jaime García Terrés.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de junio de 1988