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José Luis Alemany, reelegido presidente de CSIF por amplia mayoría

La tercera y última jornada del V Congreso de CSIF (Confederación Sindical Independiente de Funcionarios) se cerró ayer en Barcelona con la aprobación por una amplia mayoría de los compromisarios presentes de la única candidatura que optaba a formar el comité ejecutivo del sindicato. El presidente saliente, José Luis Alemany, fue reelegido en el cargo. A la sesión de ayer no asistió un grupo de compromisarios disidentes que ha impugnado el congreso por considerarlo ilegal.

José Luis Alemany, nacido en 1942 en Alicante, es actualmente profesor de Derecho en una escuela de Artes de Orihuela (Alicante). Anteriormente, había pertenecido a otros cuerpos de la Administración central del Estado. Por dos veces formó parte de la plantilla del Ministerio de Cultura y fue también profesor en la Universidad Complutense de Madrid. Alemany encabezaba la única candidatura que optaba a dirigir el comité ejecutivo y representa la línea de apertura del sindicato a trabajadores de las empresas privadas en un intento de que CSIF acabe consituyéndose en tercera vía sindical. En tal sentido, la ejecutiva que él presidía ha conseguido que el congreso apruebe una modificación de los estatutos.Alemany declaró a este diario que el anuncio hecho el día anterior por Isabel Vázquez, en nombre de Fedeca (federación afiliada a CSIF que agrupa a 41 asociaciones de altos cargos de la Administración central), de que abandonaría el sindicato carecía de importancia. Según Alemany, ni Fedeca es importante ni Isabel Vázquez representa a todos sus afiliados. En un sentido similar se pronunció el presidente de Fedeca en Cataluña, José María Plaza, quien dijo que en Cataluña será difícil que haya una sola baja aunque se vaya Fedeca.

El congreso aprobó todas las ponencias presentadas con escasas enmiendas, la mayoría de las cuales no consiguieron en comisión el 25% de votos necesarios para optar a ser defendidas en el plenario. Uno de los miembros del grupo que ha impugnado el congreso manifestó a este diario extrañeza por el rechazo de todas las enmiendas presentadas: "Yo traía 52 y no me han pasado ni una. Debo ser tonto, aunque soy abogado", dijo.

Los organizadores del congreso señalan, contra los disidentes, que eran éstos, precisamente, quienes querían que las sesiones fueran cerradas y sin presencia de la Prensa, mientras que la ejecutiva saliente ha permitido la estancia constante de periodistas en el plenario y las comisiones como síntoma de transparencia.

Durante las votaciones de las enmiendas y las ponencias, se produjeron diversos incidentes. Un grupo de compromisarios disidentes decidió votar en todos los sentidos. Cuando la mesa pedía votos afirmativos para un texto, levantaban la cartulina azul, que era la correspondiente al sí. Lo mismo hacían cuando desde la mesa se solicitaban los votos negativos, representados por una cartulina roja, y aún cuando se solicitaba elevar una tercera cartulina, blanca ésta, en señal de abstención. Esta actitud provocó las protestas airadas de otros compromisarios y, en algunos casos, se estuvo en un tris de llegar a las manos.

Finalmente, la mesa tuvo que recurrir a las votaciones nominales. Cada compromisario era convocado a manifestar su voto de forma pública, salvo en la votación correspondiente a la nueva ejecutiva en la que el voto fue secreto.

CSIF abre ahora una nueva etapa de actuación plasmada en la modificación de los estatutos, que permiten la adscripción al sindicato de "trabajadores por cuenta ajena", sin necesidad de que dependan de las administraciones públicas, tanto central como autonómicas o locales. Según el reelegido presidente, sin embargo, la apertura definitiva de CSIF a las empresas privadas es algo no inmediato. Como primeras medidas se intentarán pactos con otros sindicatos ideológicamente afines, en especial entre los empleados de bancos y cajas de ahorros.

CSIF es el primer sindicato en número de representantes en el sector de la Administración pública, con 3.260 representantes, seguido de CC OO, con 3.165.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de junio de 1988