La 'asignatura pendiente' de monseñor García Gascó
Todo el mundo sabe que si se quieren hacer bien las cosas, no se debe pasar a un curso superior sin haber aprobado el curso anterior completo. No es bueno dejar flecos. Porque si no se ha sido capaz de completar lo menos, ¿cómo se hará lo más? Y monseñor García Gascó, nuevo secretario de la comisión episcopal, tiene una asignatura pendiente: proveer las seis capellanías del Gregorio Marañón.En enero pasado tuve noticias de que en el hospital Gregorio Marañón, el más grande de Madrid, con más de 3.000 camas, había gente que moría pidiendo auxilios espirituales sin que éstos se les pudieran administrar por falta de sacerdotes.
Me informaron de que el hospital contaba con una plantilla de seis capellanes, pero que por diversos motivos sólo había dos. Naturalmente, y por mucho afán, entrega y sacrificio que estos dos sacerdotes ponían, había cuando menos ocho horas en las que nadie podía acudir a las llamadas.
Tuve una entrevista con el obispo auxiliar, García Gascó, quien me prometió en primer lugar y pasada una semana entregarme un informe sobre los términos en que estaba redactado el convenio Comunidad-Iglesia, y en segundo lugar, y por supuesto, por supuestísimo, solucionar el problema.
Han pasado cuatro meses y a mis llamadas sólo he recibido el silencio, el mismo silencio que encuentran quienes en trance de morir vuelven sus ojos hacia la Iglesia y no la encuentran.-
Concejal del Ayuntamiento de Madrid.


























































