Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA CRISIS AZULGRANA

El Barça somete a arbitraje el conflicto con la plantilla sobre el pago de los impuestos

El consejo directivo del Barcelona, reunido ayer en sesión extraordinaria durante cinco horas y cuarto, decidió someter al arbitraje del presidente del Instituto de Censores Jurados de Cuentas el conflicto con la plantilla sobre el pago de los impuestos. La directiva ha abierto asimismo una información reservada contra los jugadores por haber difundido una nota pública en la que se pedía la dimisión del presidente Josep Lluís Núñez. Joan Gaspart, que ejerció de portavoz, no analizó el papel del técnico, Luis Aragonés. Gaspart aseguró que Núñez cumplirá su mandato y, después de confirmar que el club ha ingresado 364 millones de pesetas en Hacienda, dijo que las diferencias económicas con la plantilla son por la renegociación de los nuevos contratos.

Las dos notas oficiales difundidas por el consejo directivo azulgrana son un nuevo intento de dilatar el conflicto hasta el final de temporada. En la primera de ellas se destacan dos conclusiones se pasa la pelota del conflicto sobre el pago de los impuestos al Instituto de Censores Jurados deCuentas para que, en palabras de,Gaspart, "determine quién lleva razón" [curiosamente, los jugadores se quejan de que Núñez ha incumplido pactos verbal s, por lo que dificilmente puede determinarse quién tiene esa razón] y, por otra parte, se limita a designar una comisión, presidida por el jurista Antoni María Muntañola, "para que elabore una información reservada de todo lo sucedido y con facultades para elevar a expediente, en su caso, las actuaciones que en derecho proceden" [Gaspart matizó que se refería a derecho deportivo]. Ésa es una resolución habitual en la directiva de Núñez [la última vez que la puso en práctica fue precisamente con Bernd Schuster hace más de un mes y, hasta el momento, se desconoce el resultado].En síntesis, y tras una reunión calificada de "intensa y fatigante" por alguno de los asistentes y a la que únicamente no asistió el directivo Lluís Vilajoana, se impusieron, de puertas afuera, las tesis del jurista Antoni María Muntañola: "Ha prosperado el derecho, que es la única autor¡dad que respeto".

El caso de Luis

El único punto que no trascendió públicamente fue la situación de Luis Aragonés, que el jueves decidió apoyar la actitud de la plantilla en su determinación de pedir la dimisión de Núñez. La directiva, según fuentes del propio club, está dispuesta a anunciar, en páicipio la, próxima semana, el nombre del futuro entrenador. Luis aseguró ayer que su destitución entraba dentro de las posibles medidas a tomar por el consejo directivo, mientras que Gaspart afirmó: "El actual entrenador, lo será hasta el 30 de junio por-que seguimos pensando que es un buen técnico".

El portavoz azulgrana, que insistió en que continuará en el cargo -"tengo la confianza de la directiva"-, a pesar de haber sido calificado por la plantilla de apagafuegos", se limitó durante una hora y media a insistir en que "las diferencias con los jugadores son, puramente económicas" y se negó a entrar en valoraciones sobre el comunicado emitido el j ueves por los componentes del primer equipo de fútbol, aunque calificó la situación de bastante "grave".

"El tema tributario tendría que estar prácticamente cerrado", comentó Gaspart, "porque la voluntad del club de llegar a un acuerdo ha quedado demostrada con el ingreso de 364 millones de pesetas en Hacienda" [la cantidad corresponde a retenciones de anteriores temporadas y no al actual ejercicio]. "Sólo faltaba negociar algunos flecos, pero ha llegado un momento en que no hemos podido aceptar lo que han ido pidiendo los jugadores", agregó, "pues incluso querían que en la negociación entraran exjugadores del equipo, como Amarilla, u hombres a los que se les entregó el finiquito hace cinco años". "Nos hemos quedado estancados en la renegociación de los nuevos contratos y los impuestos que se deben abonar", matizó, "es decir, queda por solucionar el futuro".

Preguntado por algunos de los calificativos que los jugadores dedicaron a su presidente y su junta directiva, el portavoz azulgrana se mostró evasivo: "El presidente está dolido por las manifestaciones de la plantilla, porque tiene un afecto personal con muchos de sus integrantes".

Gaspart insistió en frases como estas: "La convivencia entre Núñez y los jugadores ha sido, durante 10 años, correcta, sin grandes diferencias". "Los jugadores se han despachado a gusto cuando se están tratando puramente temas económicos". "El presidente nunca se ha dirigido de forma despectiva a los jugadores". "Hay puntos del comunicado de la plantilla que son pura ciencia ficción y saben que la directiva existe, que hay muchos dirigentes trabajando en la sombra para que ellos cobren puntualmente a final de mes" "El presidente ha sido injustamente tratado porque él se ha portado correctamente con los jugadores".

El portavoz azulgrana mostró tambien sus puntos de vista personales y dijo, por ejemplo,: "Espero que el Barga gane al Madrid por una cuestión de prestigio" o "brincaré al lado de mi equipo y no aplaudiré al Madrid", o "si es pecar desear que el Madrid pierda siempre, pues soy un pecador" y "no me gusta el fútbol, sino que me gusta sólo que mi equipo gane".

La junta directiva reconoció, por otra parte, que los jugadores querían tener la garantía de que si se perdía la final de la Copa del Rey", según Gaspart, "no cambiarían los criterios consensuados con la directiva en las reuniones previas por el contencioso tributario", y, por otra parte, estaba al corriente, desde "hace meses", de la posible publicación de un manifiesto contrario a la gestión de Núñez. "Si el presidente no les felicitó después del título de Copa", dijo, "fue porque era consciente de que los jugadores iban a sacar un comunicado y eso le dolió".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de abril de 1988

Más información

  • La directiva abre una información que puede terminar en medidas disciplinarias