Inspecciones a las principales compañías de seguros de vida para evitar que canalicen 'dinero negro'

La Administración ha dado un nuevo paso es el intento de evitar que el sector asegurador se convierte en refugio del dinero negro al confirmar que desde principios de año inspecciona las principales compañías. El director general de Seguros, León Benelbas, declarado que "si algunas aseguradoras; venden la imagen de que son opacas al fisco, engañan claramente al consumidor". La masa de dinero tomado de los asegurados en forma de casi depósitos bancarios se aproxima ya al billón y medio de pesetas. Esta cifra duplica la registrada a finales de 1986 cuando un decreto orden enviar al fisco las listas de operaciones superiores al medio millón.

La confirmación de que están siendo inspeccionadas las grandes compañías, varias de las cuales tendrán que presentar alegaciones dentro de expedientes que pueden terminar con sanciones, supone la tercera fase de una escalada de medidas contra el dinero negro. Gracias a estas prácticas, en buena parte lideradas por compañías filiales de bancos, el sector de seguros empezó a adquirir en 1986 un protagonismo inusitado, hasta desplazar a la banca y a las cajas de ahorro en el papel de principal canal del ahorro privado.

Primeras medidas

A finales de 1986, cuando la bajada de tipos de interés de los pagarés del Tesoro había desviado cerca de 700.000 millones de pesetas hacia operaciones de primas únicas, el Gobierno aprobó un Decreto que obligaba a las compañías de seguros a enviar a Hacienda las listas de operaciones superiores a las 500.000 pesetas. Pero el freno de las recaudaciones fue momentáneo. Pronto imperó la impresión de que algunas aseguradoras ofrecían la suscripción de diversas pólizas a una misma persona.La segunda medida, hace dos meses, consistió en que la Administración y, el Banco de España recomendaron a las tres cajas de ahorro catalanas más destacadas en operaciones de seguros -Caixa, Caja de Cataluña y Layetana- que o aumentaran durante el presente año su recaudación más de un 8%. Pero al finalizar el primer trimestre casi habían cubierto el cupo.

Paralelamente, una vez conocido el cuadro adjunto de ingresos por primas en las principales aseguradoras de vida durante los nueve primeros meses de 1987, la Dirección General de Seguros puso en marcha un plan de inspección. Según Efe, han sido inspeccionadas las ocho primeras compañías y una de el las ha sido sancionada. León Benelbas ha precisado, sin embargo, que antes de llegar a las sanciones habrá que cumplir el trámite de audiencia y que el plan de inspección continuará, no con el propósito de castigar, sino de que se cumplan las bases técnicas, defender a los asegurados y alejar la imagen de que el sector sirve de refugio al dinero negro. Por ello, insistió en el propósito de colaborar con Hacienda y en la idea de que sólo tienen derecho a una deducción fiscal del 10% sobre la cuota del IRPF quienes mantengan el contrato de seguro 10 años.

Las primeras inspecciones, según el director general, han revelado que el nivel de solvencia de algunas de las compañías llega a exceder en cinco o seis veces los mínimos requeridos. Pero añadió que también han confirmado la impresión de que no se aplican bien las condiciones incluidas en las bases técnicas o modelos de contrato que cada aseguradora debe comunicar a la Administración al lanzar un nuevo producto.

Las pólizas inspeccionadas, en vez de cumplir los componentes aleatorios propios de cualquier operación de seguros, tienden a asemejarse a los contratos de depósito.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0016, 16 de abril de 1988.

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