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La OTAN ve muy difícil la aportación militar española sin el reconocimiento previo del mando en Gibraltar

La OTAN ha comunicado al Gobierno español que existen fuertes dificultades para aceptar la aportación militar de España, debido sobre todo a que España ha hecho constar que no reconoce la existencia de un mando aliado en Gibraltar, según fuentes gubernamentales. De otro lado, el Comité de Análisis de la Defensa, dependiente del Comité de Planes de Defensa de la OTAN, estudió ayer con expertos españoles la fórmula por la que España participará también en el planeamiento aliado de fuerzas a partir de este año.

La aportación española en el terreno militar debe concretarse a través de acuerdos de coordinación de las fuerzas españolas con los mandos aliados -acuerdos correspondiente s a las seis misiones militares propuestas- y de la participación de España en el planeamiento de fuerzas -conjunto de planes tendentes a conocer las posibilidades militares, económicas o industriales de cada aliado. Los contactos de negociación para concretar los acuerdos de coordinación se realiza a través del general Wolfgang Altenburg, responsable del Comité Militar de la OTAN.El área del planeamiento se analiza a través del citado Comité de Análisis, integrado por 16 militares de diversos países. Con este segundo grupo ha estado en España ayer y anteayer el británico Michel Bell, secretario general adjunto de la Alianza Atlántica.

Con respecto a los acuerdos de coordinación, la OTAN y España tratan de alcanzar un acuerdo previo sobre unos principios generales válidos para todas las misiones militares a realizar.

Entre esos puntos, España cita el hecho de que su participación militar no se realizará en ningún caso en coordinación con el mando aliado de Gibraltar -que no reconoce-, señala que los ejercicios militares conjuntos se podrán hacer bajo control operativo de algún país aliado o bajo control español, precisa que España tendrá militares de enlace ante los mandos Saceur -mando europeo- y Saclant -mando atlántico- y quizás ante el Cinchan -mando del canal de La Mancha-, y recuerda que las unidades españolas actuarán "preferentemente" dentro del espacio de interés geoestratégico español.

Portugal, el Reino Unido y EE UU son los tres países que hasta el momento han planteado, reticencias ante la fórmula elegida por España. Portugal, porque España propone intervenir en áreas -Atlántico Oriental- que hoy están bajo el mando Iberlant, con sede en Portugal y protagonismo militar portugués. El Reino Unido, porque España propone controlar el Estrecho de Gibraltar y sus accesos, misión cubierta hoy por el mando británico en El Peñón. Y EE UU, porque desea que España participe en la estructura de mandos integrados de la Alianza.

Narcís Serra, con Bell

Hasta el momento, el Gobierno español insiste en que ningún país en concreto ha presentado oficialmente su oposición a la fórmula española, pero las fuentes informantes aseguran que son los propios órganos conjuntos de la OTAN los que han hecho ver que el problema de Gibraltar es de difícil solución.Este problema, que en principio debe resolverse antes de dos meses, fue analizado el pasado jueves en Madrid por el secretario general de Política Exterior, Fernando Perpiñá, con el embajador de España en la OTAN, Jaime de Ojeda; el director de Política de Defensa, general Francisco Veguillas; el representante militar español en la OTAN, general José Ramón Pardo de Santayana; el director de Seguridad y Desarme, Carlos Miranda, y Leopoldo Stampa, asesor del ministro de Defensa, Narcís Serra.

De otro lado, el citado Comité de Análisis de la Defensa se reunió ayer con el jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Veguillas y mandos de los tres ejércitos, con los que estudiaron el sistema futuro por el que España participará en el planeamiento militar aliado. Dentro de ese sistema, España enviará periódicamente a la OTAN el denominado cuestionario de defensa, en el que se contendrán los efectivos militares -humanos y materiales- españoles. Con las respuestas de todos los aliados, los ministros de Defensa aprueban el plan de fuerzas de la OTAN.

A lo largo de la jornada de ayer, Michel Bell se reunió con Narcís Serra para repasar los trabajos realizados por las comisiones de expertos y analizar las discrepancias existentes entre la propuesta militar española y las posturas de los aliados. En este segundo terreno, ambas partes desean alcanzar un consenso. De hecho, en algún otro punto discrepante -no revelado- ya se ha producido un acercamiento mutuo para superar las discrepancias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de marzo de 1988

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