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Versiones contradictorias

Un investigador del Instituto Holandés de Relaciones Internacionales, C. J. Visser, autor de un libro sobre ETA, ha recopilado todas las contradicciones entre las versiones, oficiales y periodísticas sobre la muerte de Txomin.La primera información oficial argelina difundida tres das después del suceso apuntaba que el coche en el que viajaba Domingo Iturbe se estrelló en la región de Berrouaghia, a 150 kilómetros al sur de Argel, pero en la conferencia de Prensa que dieron el 5 de marzo de 1987 portavoces argelinos indicaron que se produjo a 113 kilómetros.

En ese mismo encuentro con los corresponsales, dos miembros de la seguridad argelina indicaron que en la carretera N-I, en un cruce y cerca de una curva a la izquierda el chófer perdió el control y se salió de la calzada golpeando primero una señal de tráfico antes de estrellarse contra un poste telegráfico. A preguntas de la Prensa española varios lugareños indicaron el domingo 8 de marzo que el accidente fue un choque entre dos automóviles y que el número de heridos o muertos se situaba entre cinco y siete.

El médico forense y los dos policías argelinos que informaron en la conferencia de prensa fueron incapaces de precisar si el vehículo de Txomin iba acompañado por otro de escolta. Tres días antes, la agencia argelina explicó la tardanza en dar la noticia del fallecimiento porque la patrulla que acudió al lugar de los hechos ignoraba que deba avisar al Frente de Liberación Nacional (FLN, partido único).

Algunos relatos señalan que fue la policia la que se presentó primero en el lugar del suceso mientras otros indican que llegó antes una ambulancia. Los presuntos "etarras" que se encontraban en el coche, Macario y Carmen, relataron que murió camino del hospital, mientras el policía argelino Lamine señaló que encontró su cuerpo sin vida.

Para resultar gravemente herido o incluso morirse en el acto el dirigente de ETA salió, según Lamine, probablemente despedido a través del parabrisas delantero, chocó contra una piedra y cayó finalmente en una especie de zanja a tres o cuatro metros del coche. El investigador Visser se pregunta cómo es posible que un hombre alto como Txomin salga lanzado de un coche relativamente pequeño (Renault 9) mientras que los pasajeros sentados atrás sólo sufren roturas del pie o del tobillo y una lesión en la muñeca. También pone en tela de juicio que una persona que padece tal accidente sea perfectamente reconocible sin daños serios en la cara o en el cuerpo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de marzo de 1988