José Ramón da Cruz

De cartero 'punk' a realizador de vídeos

José Ramón da Cruz, de 26 años, natural de Tánger y madrileño de adopción, es uno de los creadores más importantes del vídeo español. Hasta hace unos meses su profesión era la de cartero, pero la provocación y su genialidad creadora le han llevado por caminos muy distintos. José Ramón, que se considera un hijo ideológico del punk, está convencido de que la época poseuropea se acerca. Durante los últimos tres años sus vídeos se han proyectado en los principales certámenes europeos.

Habla tan deprisa que se come las palabras. Resulta difícil entenderlo, y la pasión que pone al esgrimir sus argumentos te arrastra hasta su mundo; él lo llama "la época poseuropea". "Un mundo", dice, "en el que el poder bélico del cerebro nos llevará al desastre, por encima de toda sospecha nuclear". José Ramón da Cruz llegó a Madrid en 1968. Hijo de colonos afincados en Tánger, donde vio la luz en 1961, se adaptó ,pronto a la vida madrileña. Con tan sólo 10 años, Da Cruz alcanzó gran notoriedad en el colegio nacional Conde de Romanones, en el que estudiaba. "Escribía novelas de terror de seis o siete folios y la gente se peleaba por conseguirlas. Algunos incluso me las plagiaban. La solución fue convocar premios literarios, que, por supuesto, siempre ganaba yo".Con la llegada de la democracia, José Ramón, inquieto y ávido de experiencias, se afilia a la CNT. "Aguanté una mañana porque esa misma tarde me dieron una escoba y un paquete de carteles para pegarlos, y yo no me había apuntado para eso; yo lo que quería era dirigir el sindicato".

En 1978 funda el grupo TAU, que define como Movimiento Fabostático o reunión universal de todas sus posibilidades artísticas. A partir de aquí, José Ramón da Cruz co mienza a ser un mito para las minorías que le siguen. Hacien do super-8 gana casi todos los certámenes en los que participa; entre ellos, en 1983, el primer premio del Certamen de Cine de la universidad Complutense. De aquel año, Da Cruz recuerda una anécdota que aún le hace sonreír: "Fue en un coloquio ce lebrado sobre cortos, en el que presenté uno llamado Crítica de Hegel, consistente en un plano secuencia sobre una masturbación. Acudió mucha gente de Fi losofía, y al verlo se armó tal polémica y follón, que cuando terminó la bronca muchos vinieron a tocarme para ver si era real. Yo alucinaba; vamos, como si fuera Julio Iglesias".

José Ramón da Cruz ganó con Of-Tal, en 1984, el Primer Festival de Video de Madrid. La crítica especializada habló de un lenguaje narrativo coherente, nunca visto hasta entónces en el vídeo español, que denominó nueva ficción. Su último trabajo se titula El suicidio del Arcángel San Gabriel. La productora italiana Soft Video le propone un contrato en exclusiva que él rechaza. Los italianos, entonces, le compran cuatro guiones; uno lo dirigirá él mismo para una serie de televisión sobre El perfil del nuevo terror, que Da Cruz define como "la transformación total de los conceptos tradicionales aplicados hasta ahora a este tipo de películas". El suicidio del Arcángel San Gabriel, su último trabajo, habría que situarlo en esta línea. Gabriel es un científico poseuropeo que investiga el poder cerebral de su hermano Arcángel, que se halla en fase terminal, para destruirlo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 07 de marzo de 1988.