Termina la huelga de limpieza en el hospital Ramón y Cajal

La huelga de los trabajadores del servicio de limpieza del hospital Ramón Y Cajal de Madrid terminó a primera hora de la tarde de ayer, después de 13 horas continuadas de negociaciones entre la dirección del hospital, la empresa encargada de los servicios de limpiezas, Limmher, y los representantes sindicales de los trabajadores.El principio de acuerdo logrado pone fin a una huelga que durante diez días había convertido algunas dependencias del hospital en un basurero. El acuerdo recoge la mayoría de las reivindicaciones planteadas por los trabajadores, cuyo punto principal era cobrar el cien por cien en caso de baja desde el primer día, a lo que se negaba reiteradamente la empresa.

Otros aspectos del acuerdo alcanzado son la obligación de la empresa de suplir todas las vacantes que se produzcan, establecer en un 10% el máximo posible de contratación eventual, incluir en el salario los gastos de transporte, lo que supone una subida de un 2%, y el mantenimiento de la plantilla actual formada por 248 trabajadores, en su mayoría mujeres.

La alegría era patente entre las empleadas del servicio de limpieza que, nada más conocerse la noticia del acuerdo, comenzaron a retirar la basura y los desperdicios acumulados durante los días pasados. Según una portavoz del comité de huelga, fue decisiva para la solución del conflicto la intervención de los médicos, que habrían presionado a la dirección del hospital ante la postura de la empresa.

Luis Fernández-Coronado González, director gerente del hospital, aseguró no haber recibido ninguna reclamación de los familiares de los enfermos ante la situación de abandono y suciedad que presentaba el hospital.

La delegada del Gobierno en Madrid, Ana Tutor, había estipulado en días anteriores unos servicios mínimos, cuestionados por los trabajadores, que afectaban a 117 trabajadores, casi el 50% del total, que mantuvieron adecuadamente los cuartos de curas, quirófanos y unidades de vigilancia intensiva. Mucho peor era el aspecto de las salas de espera, los pasillos, los vestuarios del personal y el vestíbulo del hospital. Los enfermos habían comenzado a limpiar sus propias habitaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 24 de febrero de 1988.

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