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Amplio triunfo de Plaza en las elecciones arbitrales

José Plaza, de 68 años, fue reelegido ayer por amplia mayoría presidente del Comité Nacional de Arbitros, cargo en el que lleva va 15 años. De los 152 miembros de la organización arbitral con derecho a voto, ejercieron el mismo 142, 44 de ellos por correo. Plaza obtuvo 111, por sólo 18 de José María Fernández Quirós, el otro candidato. Hubo nueve votos en blanco y cuatro fúeron declarados nulos. Plaza, que durante el desarrollo de la votación, celebrada en la Federación Española, permaneció en su domicilio, inicia así su cuarto mandato al frente de los árbitros nacionales.

Plaza tomará posesión de su cargo, si no se presenta recurso alguno contra su elección, o, en caso haberlo, no prosperase, el 8 de enero. Su nuevo mandato será por nueve meses, ya que deben celebrarse nuevas elecciones transcurrido ese tiempo para acoplarlas a los períodos olímpicos de cuatro años, según establece la ley deportiva.José María Fernández Quirós, 42 años, fisioterapeuta en la ciudad sanitaria Virgen del Rocío de Sevilla y presidente del colegio arbitral andaluz, al conocer el resultado de la votación, manifestó: "No ha sido ninguna sorpresa para mí. He conseguido tres votos más de los previstos. Estas elecciones no las podemos ganar yo ni nadie bajo este sistema electoral, que perpetúa a su presidente en el cargo. No digo que estas elecciones estén manipuladas, pero sí que hay una mayoría silenciosa arbitral importante que no tiene derecho a voto. El mundo del arbitraje tiene que cambiar y esto solamente se producirá cuando Plaza se marche. No sé si seré oposición a Plaza, pero éste debe dejar el cargo porque es un freno para el arbitraje español".

José Plaza ha ganado las tres elecciones presidenciales de los árbitros celebradas hasta ahora. En la primera de ellas, en octubre de 1978, fue candidato único, y en la segunda, en 1981, se impuso a su rival, Jacinto de Sosa, por 34 votos contra nueve y dos abstenciones..

A Plaza se le achaca la representatividad del poder arbitral establecido después de llevar 1,5 años desempeñando su presidencia. Es uno de los símbolos del estamento futbolístico al que más se le critica y vilipendia. Se le acusa de dirigir la designación de los árbitros de cada partido y de los errores de los colegiados.

No es extraño, por tanto, que más de un club haya intentado dar un golpe de estado arbitral. Pero Plaza no sólo se mantuvo en su puesto, tanto cuando fue designado a dedo, como ahora, elegido, sino que algunos de sus acusadores, como el ex presidente del Atlético de Madrid, Alfonso Cabeza, a punto estuvo de recibir una querella. Nicolás Casaus, vicepresidente del Barcelona, llegó a dividir a los árbitros en "hijos de Plaza o no". Se le acusa a Plaza de madridista. Él lo niega, pero lo cierto es que apenas recibió crítica alguna del Real Madrid. "Es una etiqueta que no hay forma de quitarme", asegura.

Un purgado

Uno de los árbitros purgados por Plaza, Antonio Camacho, profetizó en varias ocasiones: "El Barcelona no será nunca campeón de la Liga mientras Plaza esté al frente de los árbitros". La sentencia, de todas formas, quedó rota en 1985, cuando el Barcelona se proclamó campeón.Se le acusa de dictador, al imponer sanciones a los árbitros por determinadas declaraciones al reconocer sus errores. Él mismo se equivocó al juzgar una decisión del árbitro Urío Velázquez cuando anuló un gol al Barcelona por posible fuera de juego en un partido contra el Real Madrid. El asunto se solucionó en esa ocasión reconociendo su error.

Plaza fue un mediocre futbolista y después árbitro internacional, con lo que alcanzó la popularidad que no le dieron sus negocios de trapero. José Luis Costa, presidente fallecido de la Federación Española, le colocó al frente de los árbitros en 1967. El 6 de junio de 1970, Guruceta, fallecido este año, señaló un penalti en el Camp Nou en contra del Barcelona, que fue fuera del área. Al árbitro se le impuso una sanción de seis meses por decisión gubernativa:. Plaza dimitió con la aureola de credibilidad e independencia. Cinco años después, en 1975, Pablo Porta le designó de nuevo a dedo como presidente de los árbitros.

'Limpieza' y enemigos

La segunda etapa de Plaza se inició con una limpieza de colegiados: Camacho, Rigo, Herencia Jurado, Pérez Quintás ... ; otros fueron invitados a irse: Sánchez Ríos, Fandos, López Cuadrado y Damín Rendón; y otros prefirieron marcharse: Balaguer, Melero, Gallardo, Juango, Tomeo y Condón Uriz.Plaza comenta que sus enemigos son "esos forofos de cada domingo si pierde su equipo", reconoce que hubo un tiempo en que se sintió seguido por una persona. No lo denunció. Ni nunca solicitó protección.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de diciembre de 1987

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