Cuatro jóvenes 'skinheads', condenados en Berlín Este
Cuatro jóvenes skinheads (cabezas rapadas) fueron condenados a penas de prisión el jueves pasado por un tribunal de Berlín Este en el primer juicio a grupos neonazis que se celebra en la República Democrática Alemana (RDA). Este proceso es el primer reconocimiento explícito de la existencia de grupos de jóvenes neonazis en el Estado alemán socialista.La Prensa de la RDA, al informar sobre el juicio, ha evitado el término skinhead. La existencia de grupos neonazis se presenta habitualmente en los medios oficiales de Berlín Este como una lacra de los países occidentales, y especialmente de la República Federal de Alemania (RFA), como prueba del peligro de un resurgir del nacionalsocialismo.
Los cuatro jóvenes fueron condenados a penas de uno a dos años de prisión por su implicación en las agresiones de un grupo de entre 20 y 30 skinheads a los asistentes a un concierto en la iglesia de Sión, en Berlín Este, el 17 de octubre pasado. En esta iglesia se celebran regularmente actividades de todo tipo de grupos evangélicos alternativos, críticos hacia el régimen comunista.
La semana pasada, la biblioteca ecologista que se halla en este centro fue registrada por la policía, que requisó parte de los libros y revistas. Varios de los miembros de esta comunidad crítica que se encontraban allí fueron detenidos por "pertenencia a una organización estatal" y liberados días después tras fuertes protestas de la Iglesia y manifestaciones de solidaridad.
El grupo de neonazis, con las cabezas rapadas, asaltó el 17 de octubre al público que salía de un concierto en la citada iglesia, Entre gritos y saludos nazis, los skinheads golpearon con puños y patadas a numerosas personas. Varias resultaron heridas de diversa consideración. Según comentarios posteriores de miembros del grupo de skinheads, éstos habían querido "dar una lección" a "estos judíos" y a "los punks sucios y apestosos".
El tribunal de Berlín Este consideró probado que los cuatro acusados habían incurrido en los delitos de "gamberrismo" y "manifestaciones fascistas y racistas".
La sentencia manifiesta que la población debe estar protegida contra la apología de símbolos fascistas y el gamberrismo.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
Crans-Montana, una generación marcada por el trauma: “Me siento culpable por no haber podido ayudar a más gente”
La extrema derecha regresará a la Conferencia de Múnich tras criticar el vicepresidente de EE UU su exclusión
Japón se prepara para entrar en el mercado global de armas sorteando su Constitución antibelicista
Más de 1,8 millones de becarios sin remuneración han cotizado ya a la Seguridad Social
Lo más visto
- Trump avisa de que está preparado para atacar Irán si sigue la represión de las protestas y Teherán amenaza con “caos en toda la región”
- Ayuso bendice un campus universitario de los ‘kikos’ y del Comité Olímpico Español rechazado en cuatro ciudades españolas
- Sergio Ramos lidera a un grupo de inversores para comprar el Sevilla
- Cuerpo anuncia que en enero se aprobará la norma que limita los intereses del crédito al consumo
- El comandante Kapustin no estaba muerto: así fue el montaje del espionaje ucranio para engañar a Rusia




























































