El Ayuntamiento habilitará pisos para atender a drogadictos y ancianos

Los presupuestos municipales para el área de servicios sociales del Ayuntamiento de Madrid se incrementarán en un 212% en 1988 con el fin de atender diferentes proyectos de carácter social, entre los que destacan la creación de pisos de acogida para toxicómanos en fase de rehabilitación y la habilitación de otros 44 pisos tutelados para ancianos y de una residencia en la que se acogerán a 250 indigentes crónicos.

El área municipal de servicios sociales dedicará en 1988 un total de 3.261 millones de pesetas entre gastos corrientes e inversiones en atender los ocho programas en marcha, algunos de ellos, como el de promoción de la mujer, de nueva creación, según informó la concejala Pilar Fernández. El programa que mayor incremento presupuestario tendrá será el servicio de ayuda a domicilio, que con 1.000 millones, permitirá atender en su propia casa, a 3.625 personas frente a las 1.869 que se atienden ahora.El 83% de las personas atendidas en su domicilio son ancianos, sector que también se beneficiará del programa de la tercera edad, encaminado a ocupar su tiempo libre mediante actividades culturales, deportivas o turísticas, y en el que por primera vez se incluye la puesta en funcionamiento de 44 "pisos tutelados". En estos pisos vivirán 88 ancianos en un intento de facilitarles un núcleo de convivencia alternativo a la residencia.

El incremento presupuestario permitirá asimismo dar becas a algunos drogadictos para que puedan costear su estancia en comunidades terapéuticas o que puedan ser acogidos durante la rehabilitación en pisos.

Será objeto asimismo de inversiones el programa de familia e infancia -orientado a incorporar a la vida normal a las familias dedicadas a la mendicidad y a buscar un núcleo familiar a menores que han sido abandonados o sufren malos tratos-; el programa de atención a transeúntes e indigentes, que coordinará los siete albergues privados con el albergue municipal; el plan de reinserción de ex reclusos; el de cooperación social, y el de promoción de la mujer, que pretende crear cursos de formación, atender a colectivos con problemas complejos, como prostitutas, madres solteras o mujeres que sufren malos tratos, y prestar una ayuda a domicilio a aquellas mujeres con cargas familiares no compartidas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 01 de diciembre de 1987.