Xavier Sierra

Economista alcireño, encabeza por segunda vez en cinco años las asociaciones de afectados por las inundaciones

Durante los cinco años transcurridos desde las inundaciones de 1982 -cuando la rotura de la presa de Tous-, que causaron gravísimos daños en la ciudad de Alára, el nombre de Xavier Sierra, presidente de la principal asociación de afectados, ha ido inseparablemente unido a la lucha por pedir responsabilidades y medidas que impidan o palien las inundaciones. Tras la reciente riada, Sierra vuelve a estar en el centro del movimiento para constituir nuevas asociaciones de afectados.

A Xavier Sierra, un economista de 36 años, se puede decir con propiedad que el pasado día 4 le llovió sobre mojado. En cierto modo, las nuevas inundaciones han sido una especie de volver a empezar del movimiento reivindicativo iniciado tras las de 1982, con nuevas asociaciones y exigencias en parte distintas. Sierra, casado y con dos hijos, es el presidente de la Asociación de Afectados por las Inundaciones de Valencia (Afiva), que representa la acusación particular más numerosa en el sumario por la rotura de la presa de Tous, cuya vista oral, comenzada a principios de año y suspendida en la actualidad, se reiniciará en 1988.Este economista simultanea la presidencia de Afisa con su trabajo habitual en un gabinete de asesoramiento a empresas situado en Alzira. Sierra, próximo al Partit Socialista del País Valencià durante sus años de universidad y después militante una breve temporada del Partit Nacionalista del País Valencià, nunca había tenido un papel tan activo en movimientos sociales como lo tuvo desde la riada de 1982. "Las pequeñas riadas que yo he conocido en Alzira", dice, "siempre han sido como una especie de fiesta, hasta 1982".

Esa vez no fue una fiesta. El agua, con más lodo que nunca, llegó a alcanzar los cuatro metros y medio de altura. Hasta 48 horas después, Sierra no pudo entrar, en una lancha Zodiac, en la ciudad". Fue entonces cuando se decidió a fundar Afiva con dos amigos suyos, también abogados. Se reunió con otros afectados y ya organizados legalmente empezaron a pedir responsabilidades, por entender que las consecuencias de la inundación habían obedecido en gran parte a causas no naturales, como la rotura de la presa de Tous.

En esta ocasión no existe la presa, pero Sierra piensa que existe la responsabilidad de las autoridades, que han desoído durante cinco años las voces de los afectados, que han venido pidiendo, entre otras cosas, una rápida repoblación forestal y que se paliase el efecto de muro de contención que es la autopista A-7.

La rápida respuesta del Gobierno después de la tragedia es calificada por Sierra de "diligente". "Ha sido fulgurante", recalca, pero añade: "Desde la catástrofe de 1982, los socialistas no han hecho nada por evitar futuras inundaciones. Creo que esta vez han actuado así por complejo de culpabilidad, porque hasta ahora no nos habían tenido en cuenta, y ha sido necesario un nuevo desastre para que se pongan en marcha las posibles soluciones".

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 16 de noviembre de 1987.

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