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Crítica:'POP'
Crítica

En la mitad del camino

El cuarteto Depeche Mode se autodefine como una banda británica de sintetizadores que no tiene nada que ver con el rock y recoge la tradición tecno de grupos como Kraftwerk, abarcando un espectro musical que tiene numerosos y apasionados seguidores, a juzgar por el éxito obtenido el su concierto madrileño.Su música descansa sobre planteamientos simples. Una fuerte base polirrítmica programada a través de computadoras se impone a tres sintetizadores que desarrollan fraseos sencillos y escasamente convencionales que proporcionan ese toque entre lo rítmicamente comercial por lo evidente y un sofisticado barroquismo.

Depeche Mode tiene el acierto de superar la frialdad de plantiamientos de una música en la que es casi imposible adivinar cuál es la función como instrumentistas de cada uno de los componentes del grupo y consiguen una comunicación que, paradójicamente, alcanza el cenit cuando su cantante, David Gahan, mueve las caderas y se echar mano a la bragueta. Mientras tanto sus compañeros se mantienen estáticos alzados en sus tarimas proclamando el reinado del sintetizador como centro de una estética alternativa a los grupos de rock que plantean una música basada en las guitarras.

Concierto de Depeche Mode

David Gahan (voz), Martin Gore (teciados y coros), Andrew Fletcher (teclados y coros), Alan Wilder (teclados y coros). Pabellón de Deportes del Real Madrid. 22 de octubre.

Es el éxito de la imagen, de la pretenciosidad de estar en la onda, de los sintetizadores y de la la tecnología entendida no como investigación sino como posibilidad de alcanzar el éxito a medio camino entre lo evidente y lo oscuro.

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