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DIÁLOGO Y LUCHA ANTITERRORISTA

La explosión de un coche bomba mata a dos guardias civiles en Gernika

EL PAÍS Dos guardias civiles resultaron muertos hacia las 22.15 de ayer en la localidad vizcaína de Gernika tras hacer explosión un coche bomba, presumiblemente colocado por la organización terrorista ETA Militar. El vehículo estaba aparcado en las proximidades del cuartel del cuerpo en la mencionada población. Por el momento no se conocen las características del coche empleado ni la cantidad y tipo de explosivo utilizado. Los fallecidos son el cabo Federico Carlo Jiménez, de 21) años, y el guardia Manuel Ávila García, de 22. Ambos llevaban destinados en el País Vasco sólo unos meses.

El atentado se produjo cuando los dos agentes, que viajaban vestidos de paisano en un Renault 4 oficial camuflado, de color rojo y matriculado en, Navarra, se dirigían al centro de la localidad vizcaína. Los dos guardias se acercaron entonces a un automóvil que les pareció sospechoso, aparcado a unos 50 metros del acuartelamiento en un camino vecinal y junto a una chabola. En el momento en que los agentes inspeccionaban el vehículo, éste hizo explosión, causando la muerte instantánea de uno de ellos y heridas gravísimas al otro. Este último fue trasladado por una ambulancia de la Cruz Roja de Gernika al hospital bilbaíno de Basurto, falleciendo en el trayecto.

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Los dos agentes asesinados se ocupaban normalmente de reconocer el itinerario donde estaba el coche bomba

Viene de la primera páginaLas dos víctimas se ocupaban normalmente del reconocimiento del itinerario entre una fábrica de armas de la población y el acuartelamiento del Cuerpo cerca del cual se produjo el atentado, entre otras labores de vigilancia.

Los guardias estaban solteros. Federico Carlo Jiménez, natural de Pollensa (Mallorca), ingresó en el Cuerpo el 2 de febrero ole 1982 y ascendió a cabo en octubre de 1986. Estaba destinado en Gernika desde el 1 de abril del presente año. Su compañero Manuel Ávila García, natural de Alcalá la Real (Jaen), ingresó en el instituto armado el 1 de febrero de 1984 y llevaba destinado en el acuartelamiento de la localidad vizcaína desde el pasado febrero.

La onda expansiva del artefacto alcanzó a la chabola próxima al coche bomba, que ardió completamente y cuyo incendio tuvo que ser sofocado por los bomberos de la población. El fuego alcanzó también a unos cables de electricidad de alta tensión por lo que algunos barrios de Gernika quedaron sin luz durante varias horas. No se produjeron más daños porque el coche bomba se encontraba solo en la zona.

Tras producirse el atentado, efectivos de la Guardia Civil, a Ios que se unieron miembros de la Policía Municipal de Gernika 3, de la Ertzaintza (policía autonómica vasca), paralizaron el tráfico e hicieron discurrir la circulación por otra ruta. Mientras tanto, centenares de vecinos se congregaron en el lugar de los hechos para enterarse de los ocurrido.

Los funerales por los dos fallecidos se celebrarán a las siete de la tarde de hoy en la parroquia de San José, en Bilbao, y la capilla ardiente con sus restos mortales será instalada por la mañana en el Gobierno Civil de Vizcaya, según informa Efe.

"No cambiará la estrategia"

César Milano, gobernador civil de Álava y delegado del Gobierno en el País Vasco en funciones, manifestó anoche a Antena 3 que el Ejecutivo no va a cambiar la estrategia de la lucha antiterrorista tras el atentado de Gernika y que seguirá "con las medidas policiales y las medidas políticas".

Milano hizo un llamamiento a los ciudadanos para que ayuden a todos los poderes públicos "a acabar con esta lacra", y calificó el atentado de anoche como una nueva venganza del "sindicato del crimen". ETA pretende, añadió, poner en tensión a la sociecad para conseguir sus objetivos, si es que los tienen claros y si, por otro lado, fueran alcanzables".

Milano recordó que él calificó el asesinato del subteniente de la Guardia Civil Cristóbal Martín, de venganza de ETA por la desarticulación del comando BarceIona y dijo que este nuevo atentado en sólo 48 horas era una nuestra venganza por el mismo motivo.

La Asociación por la Paz de Euskadi fue la primera formación en condenar la acción terrorista y ha convocado para hoy concentraciones silenciosas en diversas poblaciones del País Vasco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de septiembre de 1987

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