La Caixa y Cajamadrid se reparten la Rural de Palencia

La asamblea de la Caja Rural de Palencia acordó ayer, por unanimidad, la disolución de la cooperativa de crédito de la entidad, tal como estaba previsto, al no haber encontrado ninguna alternativa de viabilidad para afrontar las cuantiosas pérdidas acumuladas durante los últimos ejercicios, que superan los 5.300 millones de pesetas. Por otra parte, las ayudas públicas recibidas se aproximan a los 10.000 millones.

El acuerdo permite materializar el pacto alcanzado anteriormente entre La Caixa y Cajamadrid, por una parte, y el Fondo de Garantía de Depósitos por otra, por el que las primeras se repartían, a partes iguales, las oficinas de la Caja Rural de Palencia, a cambio de que contribuyeran a enjugar el agujero de esta entidad.

El precio que han pagado por la expansión las dos cajas compradoras, es de unos 1.500 millones de pesetas cada una, señalan fuentes de La Caixa.

Según el acuerdo, las cajas adjudicatarias han conseguido autorización para abrir 12 oficinas en cinco capitales de provincia, en compensación por cerrar otras tantas situadas en poblaciones o lugares de escaso interés comercial. Las licencias de nuevas oficinas corresponden a Valladolid (4), Burgos (2) y León (2), que se reparten entre Cajamadrid y La Caixa. Además, la entidad catalana podrá abrir una oficina en Ávila y la madrileña podrá abrir otra en Segovia.

El resto de oficinas que la Caja Rural tiene tanto en la ciudad de Palencia como en poblaciones de la provincia se reparten, también por igual, entre las entidades compradoras. Así, por ejemplo, Cajamadrid contará con un establecimiento en Venta de Baños y La Caixa, otros tantos en Cervera de Pisuerga, Aguilar de Campóo y Saldaña.

Quejas de las cajas castellanas

El proyecto de Cajamadrid y La Caixa de instalarse en Castilla y León ha provocado malestar y quejas en las entidades de ahorro de esta comunidad. A la resistencia de las cajas de ahorros castellano-leonesas hay que añadir el malestar de la Junta Regional por no haber sido informada de la operación, pese a tener competencias en esta materia.Por otra parte, las cajas castellano-leonesas señalan que el decreto que fija el marco legal de estas operaciones de absorción sólo autoriza excepcionalmente a mantener las oficinas.

De no haberse alcanzado el acuerdo con las dos cajas grandes, el Fondo de Garantía sé hubiera visto obligado a instar la liquidación de la Caja Rural de Palencia y asumir todas sus pérdidas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 18 de julio de 1987.

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