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REPORTAJE

La bodega de San Asensio y los hoteles baleares

El fenómeno de los partidos regionalistas ha llegado incluso a comunidades de escasa tradición en este campo, como La Rioja. Los orígenes son a veces curiosos. Unos nacieron en las bodegas de San Asensio, como el Partido Riojano Progresista (PRP), y otros germinaron entre los hoteleros baleares, como Unión Mallorquina.En efecto, según informa la corresponsal en Logroño, Mabel Alberola, el Partido Riojano Progresista (PRP) se gestó en una bodega de San Asensio, en 1982, durante una cena en la que se encontraban varios ex diputados provinciales de UCD. Agrupados en torno al que fuera primer presidente de la comunidad autónoma de La Rioja, Luis Javier Rodríguez Moroy, pusieron en marcha su proyecto político centrista.

Sin embargo, en la campaña de las elecciones del 10 de junio el PRI ha insistido básicamente en su talante regionalista, objetivo para el que no descarta a nadie que quiera trabajar por La Rioja. Rodríguez Moroy considera que los resultados obtenidos por el PRI en los comicios del 10 de junio, un concejal en el ayuntamiento de Logroño y dos diputados regionales en el Parlamento, ponen de manifiesto que han empezado a contar como opción regionalista.

La presidencia del partido, abandonada recientemente por Rubén García, será cubierta provisionalmente hasta el segundo congreso regional, previsto para finales de verano, en que se renovarán todos los cargos por mandato estatutario.

El partido de Albertí

Unión Mallorquina nació merced a la iniciativa del empresario hotelero Jerónimo Albertí, también tras la ruptura de UCD, partido que le había llevado a la presidencia del Consell Interinsular, el organismo preautonómico, informa Joan A. Caimari.Albertí se unió con otros empresarios turísticos, y, junto con otras personas procedentes del extinto partido centrista, promovieron un grupo de apoyo a la autonomía de las islas y próximo a los postulados de la derecha.

Tras las elecciones de 1983, dieron a Coalición Popular el apoyo que esta fuerza conservadora necesitaba para que Gabriel Cañellas presidiese el Gobierno regional; y consiguierona cambio la presidencia del Consell Insular, organismo similar a las diputaciones de región común y que tiene un importante peso político en las islas.

El pasado 10 de junio, Unión Mallorquina obtuvo 4 escaños, que ya ha ofrecido a Alianza Popular para impedir el paso a los socialistas. No obstante, los votos del CDS serán decisivos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de junio de 1987