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Gran curiosidad por todo lo español

El comercio marca el tono en las relaciones entre España y Japón, aunque los aspectos culturales y de intercambios humanos adquieren cada día mayor importancia entre los dos países, situados a 20 horas de avión. "Los japoneses siempre han tenido una gran curiosidad por todo lo español", recuerda un profesor de la universidad de Sofía, fundada por los jesuitas que siguieron los pasos del primer español que pisó este archipiélago, san Francisco Javier, en 1549.Es evidente que el interés de Japón por España -donde sólo les falta abrir la brecha en el sector de ventas de automóviles- es muy superior al expresado por España en Japón. Los japoneses cuentan con 55 empresas en España (con preferencia en Cataluña, donde en Japón se considera a los catalanes un poco como los japoneses de España) instaladas sobre todo en los años previos al ingreso de España a la Comunidad Europea. En contrapartida, la presencia de empresas españolas en Japón, es prácticamente nula, aparte de una dedicada a productos pesqueros, oficinas de representación de los grandes bancos españoles, un par de empresas dedicadas a comercio y, desde hace un año, la compañía Iberia.

Y, sin embargo, la situación ha mejorado sensiblemente en los dos últimos años, con la llegada a Tokio de más españoles, aparte de la colonia tradicional de curas y monjas que forman el núcleo principal de los 826 españoles que integran la colonia española en este lejano país del Extremo Oriente, donde la vida diaria para los gaijines (extranjeros) dista mucho de la imagen bucólica del Japón de las geisas, de la ceremonia del té y de la meditación zen.

"Las visitas de los Reyes de España, junto a la del presidente del Gobierno, Felipe González, han servido para revitalizar los contactos", comenta el embajador de España en Japón, Camilo Barcia. Se queja, sin embargo, de que no haya una mayor continuidad de visitas a nivel de ministros o de hombres de negocios, aunque en este último sector también hay un crecimiento, aunque sólo sea por aquello de que, después de EE UU y Europa, Japón se está poniendo ahora de moda.

Dentro de ese intercambio humano, cabe destacar el creciente interés de los japoneses por visitar España, país que les fascina, sobre todo por sus aspectos culturales. En Japón, donde dicen fabricar actualmente las mejores guitarras, les encanta el flamenco y la obra de Gaudí tiene un gran número de admiradores. Gracias a ese flujo de viajeros a España, Iberia cerró su primer año de dos vuelos semanales a Japón con un balance positivo, con ventas por valor de 4.900 millones de pesetas y costos por 4.635 millones, transportando unos 38.000 pasajeros, y con un proyecto de "abrir un tercer vuelo semanal a partir del próximo 1 de octubre", según Juan Pedro Aritio, delegador de la compañía.

En Japón hay 15 universidades con departamento de español -sólo hay una con departamento de japonés, en España- junto a otros 140 centros docentes donde se imparten clases de castellano a unos 22.000 estudiantes. La cadena de televisión pública NHK tiene dos programas semanales de español, seguidos, por medio millón de personas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de junio de 1987