Exteriores desea completar la acción exterior de las embajadas con funcionarios no diplomáticos

El Ministerio de Exteriores estudia la puesta en marcha de un plan que abrirá la posibilidad de ampliar la presencia de funcionarios de otros departamentos de la Administración en puestos de las embajadas españolas en el exterior. La reforma pretende que para 1992 los actuales 630 diplomáticos se conviertan, junto con los funcionarios de nueva incorporación, en 900 especialistas para las embajadas españolas.

De esta manera se pretende especializar al máximo a los representantes de España en el extranjero así como acabar con el corporativismo diplomático del que adolece el cuerpo, según un alto cargo del Ministerio de Asuntos Exteriores.El embajador continuará representando la "unidad de la acción exterior de España", y coordinará los trabajos de los funcionarios especializados en las áreas comerciales, técnicas y culturales. En opinión de un alto cargo de Exteriores "en la época actual no se puede mantener el criterio elitista de que solo los diplomáticos se encargan del servicio exterior. Nuestra incorporación a la Comunidad Europea y a la Alianza Atlántica requiere reforzar con expertos las representaciones españolas". Reforzar las áreas comunitarias y potenciar el comercio, son a juicio de este mismo funcionario las intenciones de esta reforma.

Otro de los factores que han influido para que el ministerio decidiera a principios de este mes aceptar este compromiso, es el bajo nivel conseguido entre los últimos licenciados enviados por la Escuela Diplomática, según las citadas fuentes.

Este es el primer paso, visible de la anunciada reforma del servicio exterior, que prometieron los socialistas en 1982 y que se llevará a cabo diez años después. "Vamos a incorporar a un amplio colectivo de otros ministerios para reforzar las áreas comerciales, técnicas y culturales", concluyó la citada fuente.

El Ministerio de Administraciones Públicas está preparando un catálago que determinará qué cuerpos de la Administración tienen acceso a los puestos en el servicio exterior.

Fernando Perpiñá, subsecretario de Exteriores, manifestó que en el futuro el embajador representará la unidad de la acción exterior de España y coordinará un equipo de especialistas económicos, comerciales y politícos

Algunos diplomáticos estiman que la inclusión de funcionarios de otros departamentos fomentará la descoordinación, y citan el ejemplo de la delegación española ante la CE dónde la ausencia de directrices se alterna con el envío de órdenes por partida doble desde Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 16 de mayo de 1987.

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