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VUELTA CICLISTA A ESPAÑA

Los padres del líder se desplazaron desde su país para recibirle en la meta

J.M., El secreto se pudo guardar durante casi toda la etapa. Los padres de Lucho Herrera habían llegado por la mañana a Madrid, procedentes de Colombia, y le esperaban en la meta. No quisieron comunicárselo para evitar que se pusiera nervioso. Un minuto después de bajarse de la bicicleta, rodeado de la gente de su equipo para acompañarle al camión publicitario, Herrera veía a su padre, Rafael, y su madre, Esther. No fue posible transmitir la emoción que sintió Herrera porque su madre le escondió la cara en el abrazo. Apenas hubo palabras. Sólo se podía escuchar repetida e indistintamente: "Soy muy feliz".

Hacía ya casi un mes que Herrera no veía a sus padres. La sorpresa acentuó aún más su introvertida personalidad únicamente confesó: "No sabía nada de la venida de mis padres. Estoy contento de que ellos estén aquí". Sus padres le dijeron: "Toda Colombia está pendiente de tí y esperando que regreses".

Luego, contenida la emoción, la alegría que sentía llevó a Herrera a una manifestación que no está en su línea: "Sí, ahora ya estoy en condiciones de decir que puedo ganar la Vuelta". Naturalmente, matizó: "Si no tengo en la última etapa algún problema".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de mayo de 1987