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SAN ISIDRO 87

Sin agua y con charcos

Los feriantes de Madrid se unen en una agrupación y piden un mejor trato del Ayuntamiento

Como en los últimos cuatro años, los feriantes que instalan sus barracas, merenderos y tómbolas en Madrid no están muy contentos con el trato que reciben del Ayuntamiento. Los que ocupan este año la explanada del estadio Vicente Calderón se quejan de que no tienen agua, que han estado 15 días sin contenedores y que cuando llueve se les encharca todo. Como contrapartida, aseguran que sus gastos se elevan a 35 millones.

"Y la mayor desgracia nuestra es que tengamos siempre que tratar con políticos, que nos llaman quinquis y no quieren dialogar", señala un representante de la Agrupación de Industriales Feriantes de Madrid, continuadora de la asociación que se creó en 1967, con más de 200 miembros, y que desapareció el verano pasado. No ven lógico que los feriantes de la región no tengan ninguna preferencia respecto a los que vienen de fuera.Mientras se empeñan en pedir que sea esta agrupación la que gestione y planifique los recintos dedicados a los carruseles, "que para eso somos profesionales del ramo y entendemos del asunto", las tómbolas preparan su nueva estrategia para vender papeletas. Si el año pasado arrasaron las muñecas chochonas, ahora, según los expertos, se prepara el ataque de la pelota-loca-que-bota-y-bota: un balón de goma plastificada en el que se suben los niños y, agarrándose a los dos cuernos del juguete, pegan saltos.

El centenar largo de feriantes que este año se reparten por las explanadas del lago de la Casa de Campo y la situada junto al estadio Vicente Calderón no está de acuerdo ni con que la adjudicación de espacios para las verbenas de distrito se haga por sorteo ni con que los partidos políticos y casetas de la Administración ocupen cada vez más metros cuadrados. "Ellos sí son los que no respetan la normativa vigente: ni licencia de manipuladores de alimentos ni medidas de seguridad", señala otro de estos industriales.

35 millones

Según Juan Matose, vicepresidente de la agrupación y propietario de varias pistas de autos de choque, los gastos de las verbenas de San Isidro se les han plantado en los 35 millones. Más de cuatro millones se paga al Vicente Calderón en concepto de alquiler del terreno, y a la Concejalía de Cultura se le han dado nueve millones como bonificación por no cobrarles tasas, sistema que no es el seguido en las verbenas de barrio. El alumbrado festivo se lleva la mayor parte del presupuesto. Al perro flaco se le han venido últimamente a juntar las pulgas de los accidentes ocurridos en los pulpos. "Claro, como nosotros sólo salimos en los periódicos para lo malo...", cuenta el propietario de un carrusel de caballitos.Sus afirmaciones van mucho más lejos: desde el poder que podrían tener para hacer caer a más de un concejal debido a "dineros no fiscalizados" hasta insistir en que Madrid es uno de los peores puntos de la región para la instalación de ferias. Como ejemplo de todo lo bueno ponen a San Femando de Henares. "Allí tenemos incluso servicios para señoras y caballeros", añade Juan Matose.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de mayo de 1987