Se reanuda la huelga de basureros en Móstoles

Los trabajadores del servicio de recogida de basuras de Móstoles reanudaron la huelga la noche del viernes, una vez expirado el plazo para que el Ayuntamiento readmitiera a un empleado despedido. Junto a las bolsas acumuladas sobre las aceras, el pueblo, de 175.000 habitantes, amaneció ayer con los contenedores del Ayuntamiento volcados y con la basura desparramada. El concejal de servicios piensa que estos incidentes. pueden acelerar una privatización del servicio.

El comité de huelga decidió proseguir el paro que iniciara hace diez días. Había dado al ayuntamiento tres días de plazo para readmitir al conductor del servicio, Manuel Pérez Mejías, despedido acusado de amenazar e insultar a un superior.Durante estos días la corporación no ha rectificado y ha abierto 26 expedientes disciplinarios por el incumplimiento de los servicios mínimos, además de otros seis expedientes aclaratorios. El departamento tiene 55 trabajadores y diariamente se recogen 90 toneladas de desperdicios. Según el concejal de Interior, Joaquín Pertierra, "se están arbitrando todos los procedimientos para establecer la disciplina laboral".

Pertierra anunció que se investigarán diversas irregularidades que han afectado a algunos de los camiones de las ocho empresas privadas contratadas para recoger los 125 contenedores instalados con el fin de paliar los efectos de la huelga. Estas fuentes apuntaban a que algunos de estos camiones han sido apedreados o pinchadas sus ruedas. Además, varios propietarios de estas empresas han denunciado haber sido amenazados.

Según el comité de trabajadores, los propietarios de las empresas privadas entendieron, tras conversar con ellos, que su contratación era ¡legal ya que coartaba el derecho a la huelga.

Para Antonio Macías, concejal de servicios, "cuando se incumplen los servicios mínimos, como es el caso, el ayuntamiento puede sustituir al personal para asegurar la prestación del servicio".

Los servicios mínimos, decretados unilateralmente por el comité de huelga, se limitan a recoger los productos tóxicos de colegios, farmacias y centros médicos y los de más rápida putrefacción de los mercados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 05 de abril de 1987.