Rubén Sergueyev

Nieto de La Pasionaria y pacifista en la URSS

Rubén Sergueyev, nieto de la presidenta del Partido Comunista de España, Dolores Ibárruri, participa, en calidad de observador invitado, en el segundo congreso estatal de Los Verdes, que se celebra en Benicássim (Castellón) este fin de semana. Sergueyev es miembro del Comité por la Paz de la Unión Soviética y tiene a su cargo una parte de las relaciones internacionales de este organismo, especialmente aquellas que se refieren a España, Portugal, Bélgica, Francia y Luxemburgo.

Rubén Sergueyev nació hace 31 años en Moscú, donde vive actualmente, está casado y tiene un hijo de 16 meses. Su madre es Amaya Ruiz, hija de la dirigente comunista Dolores Ibárruri. Su padre es un militar soviético retirado. Tiene estudios de economía e historia y forma parte del Comité por la Paz, un organismo presidido por el escritor Hendrik Borowik.Siempre que viene a España, Sergueyev visita a su abuela, con la que mantiene buenas relaciones. "Para los 91 años que tiene, está muy bien", explica el nieto de La Pasionaria con cierto orgullo. "Cuando estaba con ella en Moscú", dice, "me describía una España que era, lógicamente, la de 1939. Después he podido construir mi propia visión de las cosas en los viajes que he realizado a este país".

"Me gusta el carácter abierto y el interés por el contacto humano de la gente de aquí", asegura. "Con los españoles se puede hacer un buen trabajo por la paz y la defensa de la naturaleza". Para Sergueyev, el movimiento por la paz constituye "una fuerza capaz de activar al pueblo y democratizar la vida política en el interior de la URSS". Esta capacidad es similar, en su opinión, a la que el movimiento pacifista y ecologista representa en Occidente.

Rubén Sergueyev es un enérgico defensor de la perestroika, el proceso de reforma que ha planteado el dirigente soviético Mijail Gorbachov. "Este proceso", matiza, "no se puede llevar a cabo sin la movilización de todo el pueblo, sin los movimientos sociales". Sergueyev afirma que su conciencia pacifista surge de las reflexiones de su padre sobre las consecuencias de la II Guerra Mundial. "Los rusos perdimos a 20 millones de personas en aquella guerra. La conciencia pacifista del pueblo ruso es fruto de su experiencia histórica".

Sergueyev, que define al movimiento verde como una fuerza que ha contribuido a la toma masiva de conciencia por los ciudadanos, explica que, a diferencia de Occidente, en su país la reivindicación ecológica no prioriza la lucha contra las centrales nucleares. "Aun siendo una gran potencia nuclear -tenemos más de 40 centrales en funcionamiento-, la mayor parte de nuestro potencial nuclear es de carácter militar. Por eso hay que comenzar por el desarme nuclear". Sergueyev apoya, en consecuencia, el plan de desarme propuesto por Gorbachov. "En la URSS se dice que las ideologías y los Estados pueden dividirnos, pero que moriremos juntos si hay guerra. Hemos de luchar juntos para impedirla".

Para reforzar su tesis señala: "En el movimiento por la paz en la URSS hay una gran participación de las iglesias ortodoxa y musulmana. Yo a veces digo que en mi país hay más creyentes que comunistas. Las iglesias allí son una gran fuerza de paz y por eso el partido mantiene con ellas una actitud de diálogo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de marzo de 1987.