Ofensiva en Francia contra las revistas eróticas

La decisión del ministro del Interior francés, Charles Pasqua, de poner restricciones a ocho revistas eróticas (entre ellas Penthouse), una de humor, otra gay y al menos otras 10 no identificadas, medidas que, en la práctica, pueden suponer la prohibición y desaparición de todas estas publicaciones, ha provocado una fuerte polémica, que alcanza a la propia mayoría gobernante.Entre las disposiciones adoptadas figuran la prohibición de venta en los quioscos y de hacer publicidad.

Pasqua, que ha utilizado una ley de 1949, justifica la medida en la necesidad de "proteger a los jóvenes", aunque aclara: "No quiero dedicarme a la caza de brujas". El primer ministro, Jacques Chirac, le apoya sin reservas, e insiste en que "no hay prohibición ni censura".

También está de acuerdo el ultraderechista líder del Frente Nacional, Jean-Marie Le Pen. Una fuente del Ministerio del Interior saca a relucir que, entre 1982 y, 1986, es decir, con los socialistas en el poder, se tomaron medidas semejantes contra 620 publicaciones.

Una de las críticas más fuertes procede del ex ministro de Cultura en el Gobierno socialista Jack Lang, que habla de "medidas pertenecientes a otra era contra la libertad de escribir y de editar".

Pero las voces discordantes vienen también de la mayoría de Gobierno. Así, el actual ministro de Cultura, François Léotard, se declara "hostil por naturaleza a toda censura" y defiende el papel de los jueces para este tipo de cuestiones.

La ex ministra y ex presidente de¡ Parlamento europeo Simone Weil recuerda que "prohibir periódicos es grave" y pide "una mayor concertación para que no se pueda hablar de censura en Francia".

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* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de marzo de 1987.