Reportaje:

Jean Louis David

El primero que 'despeinó' a las mujeres

Jean Louis David, un peluquero de 56 años nacido en la ciudad perfumista de Grasse (Francia), es uno de los amos de la moda del cabello en el mundo. El fue el primero en despeinar a las mujeres, en cambiar el acartonado "aire de peluquería" por los cortes desenfadados que aparentaban haber abandonado la ducha minutos antes. Con esto y ciertas dotes de hombre de empresa, Jean Louis David se ha hecho millonario. Ahora está considerado como el maestro, y tiene salones en franquicia en tres continentes que siguen mediante vídeos y bajo control de calidad el mismo estilo, el antipeinado.

Jean Louis David contaba 18 años de edad cuando asumió la dirección del salón familiar, tras un aprendizaje con los divos del momento, y a los 26 estableció su propia peluquería en París. A los 30 ya tenía la ciudad conquistada, y una clave fue su batalla contra el peinado repetitivo e incómodo que "impedía a la mujer jugar con su aspecto" y con el que no podía moverse sin temor a estropearlo.Empleó la técnica del corte degradado, dando la espalda a los rulos y a los marcados obligatorios, y brindó a las clientas la posibilidad de arreglar ellas mismas sus cabellos y no pasarse la vida en la peluquería. Otra ruptura de David con la tradición peluquera fue la divulgación de los secretos y los pequeños trucos. Más de un profesional peinadista puso el grito en el cielo con sus atrevimientos, acusándolo de dejar pelos desiguales o de apariencia despeinada. Pero él se defiende: "Yo no soy un artista, soy un buscador que quiere responder a los deseos de sus clientes".

Lo que admiran de David sus seguidores son sus métodos sencillos y rápidos de fabricación de peinado, a los que une el uso de productos suaves para el cabello. Para garantizar en sus locales su estilo comenzó hace unos 15 años a utilizar vídeos. Junto al también peluquero modernizador Jacques Dessange, introdujo el sistema de salones en franquicia (comercialización exclusiva de marca).

Los vídeos, las escuelas-laboratorio y las galas profesionales sirven para la formación constante de su personal. Cerca de 200 salones llevan su nombre en Francia, y en Italia hay un centenar. Proyecta establecerse próximamente en España, por "el buen momento profesional que vive en la moda y el estilismo", así como en Alemania Occidental y el Reino Unido. Mantiene como lema que "una mujer que se siente atractiva y bien peinada tiene éxito", aunque también se ocupa de la peluquería masculina, a pesar de que " es más difícil jugar con la imagen del hombre, hacer variaciones". "El hombre tiene que esforzarse en cuidar su aspecto, pero no podemos obligarle a seguir pautas de embellecimiento femeninas", afirma. Hace pocos días presentó en Madrid su línea de temporada: el nuevo clasicismo, la vuelta al glamour.

Su hija Sophie es redactora de una revista de moda, y él mismo hace las fotos para sus salones. Comparte la tendencia creciente de los salones de peluquería unisex, pero quiere llegar a todos los gustos", y uno de sus proyectos más inmediatos es la instalación de barberías al viejo estilo.

Otros frutos de su iniciativa empresarial son las peluquerías rápidas, que ofertan descuentos, y los salones-tradición. David peina a una treintena de mujeres famosas, y tiene gran eco entre las jóvenes, como la princesa Estefanía de Mónaco y la actriz Valerie Kaprisky.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 03 de marzo de 1987.