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Ramón Díaz Gómez, 'Fletilla'

Una institución en el carnaval gaditano

Ramón Díaz Gómez, Fletilla, nació en Cádiz el 23 de diciembre de 1908, y durante 60 años ha compuesto letras y músicas para innumerables agrupaciones carnavalescas. Ayer pregonó la fiesta que le ha hecho popular, y eso para él es un sueño "del que me será dificil despertar". Fletilla es la voz de este carnaval, como lo fueron en años pasados Rocío Jurado, Cantinflas, Felipe Campuzano o El Loco de la Colina, entre otros.

A Fletilla le llaman así porque dicen que de joven cantaba tan bien como Fleta, el gran tenor español. Pero no sólo canta bien; él asegura que escribir era lo suyo: "Lo llevaba dentro, en aquella escuela de profesores con bigote grande y regleta en la mano. Era yo el primero en lectura y escritura... y el último en matemáticas. Todavía hoy veo un papel blanco y me tengo que poner a crear", porque una creación es para este hombre de carnaval componer las letras de sus agrupaciones.Comenzó con los coros en 1926, como miembro de Las doce figuras de la baraja, y de corista siguió hasta la guerra civil, que forzó un paréntesis en su particular historia carnavalesca y en la de la propia fiesta. Más tarde se dedicó a la chirigota, que, según él mismo afirma, es, junto al coro, la agrupación que más responde a la tradición. "Yo peco de clásico", dice cuando escucha comentar que, para la mayoría, el sonido de su chirigota es el más auténtico. "Sí..., pero la chirigota se ha refinado y le gusta a la gente así, aunque yo prefiero otras más bullangueras". Fletilla cree, sin embargo, que ese espíritu se está recuperando con las agrupaciones espontáneas en la calle, grupos de familias o amigos, con máscaras y haciendo tipo, "eso es lo que siempre fue el carnaval".

Sobre las tesis defendidas en sus letrillas hay división de opiniones. En círculos más o menos progresistas se le considera "algo carca", y recuerdan sus letras contra el divorcio o el aborto. Sus simpatizantes consideran que es "un hombre sincero que escribe lo que piensa", y ponen como ejemplo que igual va contra el divorcio que censura a la Ielesia.

Él, con una sonrisa marcada en arrugas, recuerda los tiempos en que fue perseguido por lo contrario de lo que ahora se le acusa. En lo que hay unanimidad es en su dominio sobre la materia viva carnavalesca. El pregonero del carnaval 1987 lo ha sido gracias a un auténtico refrendo popular, puesto en marcha por el programa de la Cadena SER El gran carnaval, que inició la campaña que provocó una avalancha de solicitudes en la Delegación de Fiestas del ayuntamiento. Ésta, finalmente y a regañadientes, accedió a modificar por este año su política de nombrar pregoneros a personajes populares en toda España, con el fin de que su presencia difunda el carnaval en el exterior.

El oficio de albañil ha sido el que ejerció durante toda su vida Ramón Díaz Gómez, pero Fletilla encontró la forma de vengarse del destino escribiendo para el carnaval.

"Cada uno tiene su estrella", dice mientras piensa en la vocación que sólo ha podido ser afición. Su estrella ahora es buena, ayer dio su pregón rodeado de máscaras, cajas, bombos y pitos que, tras escuchar el mágico sortilegio, se desparramaron desde la plaza de San Antonio por las callejuelas de Cádiz. Fletilla, el chirigotero, lo había dicho antes: en la calle ya es carnaval.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de febrero de 1987