Pujol justifica su moderación en el debate autonómico por sus responsabilidades de gobierno

La oposición al Gobierno de Pujol criticó ayer, en el debate sobre la autonomía catalana, tanto la actitud de la Administración central recortando competencias como la manera de gestionar de la Generalitat. A Esquerra Republicana, que pidió la inmediata reforma del Estatut y se quejó de la moderación de Pujol, éste le reiteró la necesidad de entenderse con el Gobierno central y justificó su prudencia diciendo que su cargo le exige una actitud responsable.

Hasta el momento, no se ha concretado nada sobre la petición pública hecha por Pujol de ser recibido por el rey Juan Carlos y Felipe González para exponerles el empobrecimiento de contenido de la autonomía catalana. Por lo que respecta al Rey, los allegados de Pujol subrayan que éste le envió el texto de su discurso antes de pronunciarlo. Sobre una posible visita al presidente del Gobierno, fuentes gubernamentales señalan que de momento no hay nada previsto.En la sesión de ayer Pujol se resistió a definir el techo autonómico que propugna para Cataluña. Esa definición se la piden habitualmente desde la Administración central, donde no se acepta que las aspiraciones catalanas al autogobierno sean de difícil limitación y vayan variando con el tiempo y según las circunstancias.

En la sesión del miércoles Pujol había llegado, sin embargo, a resumir en 12 puntos sus reivindicaciones fundamentales para acceder a lo que calificó deI "autogobierno". Citó el respeto a las competencias exclusivas tal y como se entendían en el momento de pactar el Estatut; la posibilidad de efectuar una política económica propia, limitada únicamente por la planificación general del Estado; el desarrollo de una policía autonómica "de suficiente entidad" financiada -como lo está la vasca- por la Administración central, y el respeto de las competencias autonómicas en todo lo referente a la CE . "Lo que reclamamos es el autogobierno. Es decir, un amplio margen para las decisiones políticas propias, y no una simple descentralización administrativa que encima esté supervisada y sometida constantemente a un control desconfiado". resumió.

Pujol utilizó ayer sus intervenciones de respuesta a las críticas que le llegaban desde el ángulo nacionalista para dar a entender que actúa amordazado por sus responsabilidades de gobierno, que le impiden hablar mas claro. Con esta actitud, evitó radicalizarse y mantuvo un tono acorde con su actual acercamiento a la derecha española. Sin embargo, en su respuesta a los socialistas catalanes recrudeció el lenguaje y dejó entrever que no abre ninguna tregua en la confrontación interior, que ahora concreta en forzar la desaparición de la Corporación Metropolitana de Barcelona y en buscar una subordinación más directa de las alcaldías a la Generalitat .

El problema de FECSA

Al referirse a los problemas de Cataluña, Pujol lamentó que fueran precisamente entidades catalanas las elegidas para los ajustes económicos más espectaculares, aludiendo a Banca Catalana en el sector financiero y a FECSA en el de las eléctricas. Sobre FECSA Heribert Barrera dijo que "ha tenido un trato discriminatorio en relación con Iberduero, Riotinto y otras", y "se tiende a quitarle a Cataluña centros de decisión económica". Pujol dijo que coincidía con esta opinión.Con estas intervenciones Pujol contrapesó ante la Cámara su intervención del día anterior, que sus opositores calificaron de españolista. En su discurso había utilizado 16 veces la palabra España y sólo ocho la expresión Estado español.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS