La banca extranjera amenaza con cortar los fondos a las el eléctricas si el Gobierno y el sector no apoyan a FECSA

Los bancos extranjeros con mayor riesgo crediticio en FECSA advirtieron ayer sobre la posibilidad de cortar la financiación a las eléctricas si el Gobierno, por un lado, y el conjunto del sector, por otro, no colaboran de una manera clara en la solución de los problemas financieros de la compañía. Representantes de la banca extranjera continuaron ayer sus consultas personales y telefónicas con responsables de los ministerios de Industria y Energía y Economía y Hacienda con el fin de conocer los propósitos de la Administración en relación a la empresa eléctrica. Delegados de las sedes centrales de los bancos han llegado en los últimos días a Madrid para evaluar la situación creada.

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Carlos Solchaga, ministro de Economía y Hacienda, negó ayer que ningún banco extranjero se haya dirigido al Gobierno. El ministro reiteró, en unas declaraciones en los pasillos del Parlamento , que la tesis de la Administración de que la mejor solución para FECSA es repetir la experiencia de Explosivos Río Tinto, donde se renegoció la deuda de la sociedad (unos 115.000 millones de pesetas) con quita de una parte y conversión de otra en créditos participativos (cambio de riesgo por acciones).La tesis central de los bancos extranjeros, que realizaron sus consultas con el Gobierno y con el sector de manera bilateral para evitar la impresión de que "se ha formado un comité de acreedores", según apuntaron fuentes solventes, es que "el desmarque de FECSA realizado por el resto del sector eléctrico no es posible ni viable". Los presidentes de las empresas eléctricas, que han recibido personalmente el mensaje lanzado por los principales acreeedores extranjeros de FECSA, se reunieron ayer en la sede de Unidad Eléctrica (Unesa) para valora, a su vez la situación, que puede ser acuciante en los próximos días a medida que se producen vencimientos de los créditos en vigor.

Según fuentes solventes, tras la reunión los presidentes trataron de aclarar a los acreedores el contenido de la denominada "nota de desmarque de Unesa", hecha pública el pasado viernes, matizando que "el resto del sector está dispuesto a apoyar a FECSA, si bien entienden que el problema que atraviesa hoy la empresa catalana es singular y no extensible al resto del sector". Ayer, los presidentes mantuvieron una reunión con el de FECSA, Juan Alegre, poco después de que éste se entrevistara con el secretarlo general de Energía, Fernando Maravall, y el director de la Energía, Víctor Pérez Pita. Asimismo, éstos recibieron después a los presidentes de las eléctricas.

Desfase del sector

Un alto representante de un banco extranjero afirmaba ayer, sin embargo, que "a menos que se clarifique muy pronto la situación, cada banco va a decidir por su cuenta y riesgo la política crediticia que más le convenga". Según sus afirmaciones, "el caso de FECSA no es diferente del resto del sector; sabemos perfectamente que existe en el sector un desfase entre ingresos y gastos/inversiones y que la diferencia se cubre mediante renegociación de deuda. Decirnos ahora que el caso de FECSA es diferente es infantil. Llevamos más de tres años refinanciando y no entendemos que hay de nuevo en la situación".

Otra de las grandes entidades extranjeras manifestó que "hasta ahora nadie nos ha explicado lo de la quita (de la deuda). Pero interpretamos que esto es imposible y nos vamos a negar a ello". En relación a la virtual amenaza de cortar la financiación al sector eléctrico, materializada bajo el argumento de que el Gobierno español ha violado los compromisos que adquirió en una reunión celebrada hace tres años en Londres, fuentes oficiales expresaron su convicción de que se trataba de una "postura negociadora" y, quizá, de un bluff.

"Está claro que cuando a un colectivo se le exige un sacrificio, lo normal que antes de sentarse a negociar utilice todos los recursos, incluso la amenaza, como moneda de cambio", manifestó un alto cargo de Industria. "Nuestra posición, sin embargo, es muy clara: la crisis de FECSA es singular y no es trasladable al resto del sector".

Los argumentos utilizados por la banca extranjera en sus conversaciones parten del escaso conocimiento que tienen sobre las intenciones reales de la Administración y del nerviosismo que ha creado entre sus representantes las noticias aparecidas sobre un aparente descuelgue de la banca nacional del problema de FECSA. La sensación de aislamiento se incrementaba con las aparentes sugerencias realizadas por la Administración para repetir con la empresa catalana el "experimento ERT", donde se requirió de los acreedores la conversión de su deuda en créditos participativos (capital). En este sentido, la referencia al seminario de Londres, donde el entonces secretario general de la Energía, Martín Gallego, afirmó que el sector estaría saneado en poco tiempo, sin hacer distinciones de empresas, era el eje central de sus argumentos.

Por otro lado, Juan Alegre, presidente de FECSA, se entrevistó ayer durante casi dos horas con el secretario general de la Energía, Fernando Maravall, y el director general de la Energía, Víctor Pérez Pita. Alegre, que se había entrevistado horas antes con el síndico-presidente de la Bolsa de Madrid, Enrique de Benito, ha convocado para hoy al consejo de administración de la compañía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 10 de febrero de 1987.

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