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Cartas al director

Periodistas en Nicaragua

No soy un progre ni un facha español. Soy un periodista chileno que viajó a Nicaragua en agosto de 1984 por sus propios medios, e impulsado por la esperanza de ver allí la gran revolución latinoamericana que se reflejaba en ciertos medios informativos y en cierta literatura. Una vez allí vi a Nicaragua debatirse entre la lucha contra sus enemigos internos y externos, en una agonía que me recordaba, los últimos días de la Unidad Popular de Allende. Datos y cifras, además de testimonios humanos, me ayudaron a comprender la débâcle en que está sumido el pueblo nicaragüense, pero no me impidieron situar una mirada crítica hacia su realidad.La Nicaragua de los sandinistas es una sociedad militarizada en la que asoman peligrosos indicios de burocratismo e ineficiencia. Debo señalar que no resulta fácil al informador recoger información veraz por las limitaciones de funcionamiento que el régimen impone. Por otra parte, el predominio de la propaganda sobre la información es una característica que afecta al aparato de comunicación del Frente Sandinista. Carteles al estilo cubano bombardean al ciudadano con censignas guerreristas y triunfales, y el Ministerio del Interior, "centinela de la alegría del pueblo" (sic), organiza entregas de medallas a los héroes de la seguridad nacional. El organismo destinado a acoger y facilitar la labor de la Prensa internacional, Interpren, invita a los periodistas a ceremonias de este estilo.

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Periodistas en Nicaragua

Viene de la página anteriorLa mala organización y el caos se extienden a todos los ámbitos de la vida social. La escasez de moneda extranjera no sólo provoca el problema del cambio obligatorio de una suma de dólares en el aeropuerto, sino que obstaculiza seriamente las posibilidades de permanencia de quienes no disponen de alojamiento privado u oficial.

El descontento ante la situación crece de manera soterrada, y gente que participó en la lucha antisomocista, el pueblo que sufre el vía crucis de las interminables filas en supermercados y paradas de autobuses, lo manifiesta al periodista extranjero.

Las informaciones de José Comas, enviado especial de EL PAIS, siempre me han parecido correctas, por lo cual le ruego que le transmita mis más sinceras felicitaciones.- Alejandro Solar.

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