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22 fallecidos en el accidente del Aviocar español en Guinea Ecuatorial

Veintidós muertos, 11 de ellos españoles, es el resultado definitivo del accidente de un Aviocar español que el pasado viernes se estrelló tras despegar del aeropuerto de Bata, en Guinea Ecuatorial, según la relación de víctimas facilitada por el embajador español en ese país, Antonio Núñez García Saúco. Los otros 11 fallecidos en el accidente son ecuatoguineanos, entre ellos la mujer y los cinco hijos del ministro de Industria y Comercio guineano. El accidente fue presenciado por el presidente ecuatoguineano, Teodoro Obiang Nguema, que se encontraba en el aeropuerto de Bata para despedir a su mujer, que viajaba en otro avión. En el accidente no hubo supervivientes.El Aviocar siniestrado, uno de los dos que el Ministerio de Defensa español tiene destinados como parte de la cooperación española, despegó a las 16.30 del viernes del aeropuerto de Bata con destino a Malabo, la capital ecuatoguineana. Los ocupantes esperaban enlazar en Malabo con el vuelo semanal de Iberia que une Madrid con la capital del país africano.

El avión no llegó a tomar altura tras el despegue, y, por causas aún: desconocidas, se precipitó al mar a unos 200 metros de la playa de Asonga, cercana al aeropuerto, en una zona rocosa donde la profundidad de las aguas es de dos a cinco metros.

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El avión intentó regresar a Bata poco antes de estrellarse

Viene de la primera páginaMomentos antes del accidente, el Aviocar intentaba regresar a la pista, por lo que el piloto había solicitado autorización para aterrizar. El permiso le fue denegado, ya que en ese instante iba a despegar un avión de la compañía Ecuatoguineana de Aviación, según informaron fuentes del aeropuerto de Bata. Testigos presenciales del accidente, el primero con muertos que sufre un Aviocar de bandera española, aseguraron que el avión hizo unos giros que demostraban que se hallaba en dificultades.

El impacto fue muy fuerte, al ser un fondo rocoso, y el aparato quedó destrozado, así como los cadáveres de las 22 víctimas, que, a pesar de ello, fueron identificadas en su totalidad.

Aunque el Aviocar no tiene caja negra, se han podido recuoerar el cuadro de mandos y casi todo el instrumental, lo que permitirá conocer las causas del siniestro, informa Efe. Los capitanes Lucas y Carrillo, que debían sustituir la próxima semana a la tripulación del Aviocar, afirmaron ayer, en conferencia de prensa en Bata, que en el cuadro de instrumentos se aprecia que hubo una. parada en el motor derecho del Aviocar, por lo que atribuyen el accidente a un fallo técnico.

Los españoles muertos son los tres miembros de la tripulación del aparato (los capitanes Rafael Salcedo Aguilar y Joaquín Castro Rodrigo y el subteniente mecánico Evaristo Álvarez Cires); la superiora general de las Calasancias, María del Carmen Gañán Saldaña, y su secretaria, María Angustias López Chamorro; el médico Miguel Ángel Ruiz Muelas; el salesiano Rafael Ballesteros y su hermana Rufina Ballesteros; y las tres religiosas salesianas Nieves Domínguez, Juana Alonso y Araceli Moreno.

Los ecuatoguineanos muertos en el siniestro son Cristina Ondo Abegue de Obame, esposa del ex ministro de Educación y actual ministro de Industria y Comercio guineano, Francisco Pascual Obame; los cinco hijos del matrimonio, Beatriz, África, Cristina, Francisca e lldefonso; el capitán Antonio Esono, director general de cooperación militar; la religiosa salesiana María Úrsula Bosara; Daniel Asumu Mongo, miembro de la escolta del ministro; y los ciudadanos Justo Mba Nve y María Mangue Esimi.

Rescate de los cadáveres

Equipos de hombres ranas consiguieron ayer rescatar los cadáveres de las 22 víctimas. En estas tareas participaron un barco oceanográfico italiano que se encontraba atracado en el puerto de Bata y varias motoras y cayucos (barca típica guineana).

Los cadáveres se encuentran en estado de descomposición, dadas las altas temeperaturas de Bata, donde no hay depósito ni cámara que los pueda mantener fríos. Por ello, ayer se les inyectó formol para retrasar el proceso de putrefacción. Los cadáveres de los 11 españoles fallecidos se hacinan en una habitación de cuatro metros cuadrados en una casa en la localidad de Bome, a unos seis kilómetros de Bata.

Los cadáveres no llegarán a Madrid hasta el próximo martes. Según una normativa de sanidad, deberán pasar, a su regreso a España, una cuarentena de 24 horas. Como el avión que los traslade llegará en primera escala el lunes a la base de Gando, en Las Palmas, ese período de un día se cumplirá en Canarias.

El avión Hércules que despegó en la madrugada de ayer de la base de Zaragoza para repatriar los cuerpos de los fallecidos se encontraba ayer por la tarde en la base aérea de Gando, de donde iba a despegar por la noche para llegar hoy a Bata con luz diurna, informa Efe. El aeropuerto de Bata no reúne condiciones para el aterrizaje de noche. El Hércules transporta ataudes especiales de cinc y todo lo necesario para el embalsamamiento de los cadáveres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de enero de 1987

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