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Tribuna:

La insistencia del papel termina imponiéndose

El cambio que han introducido en las expectativas a medio plazo la subida de los precios del petróleo habría sido ya de por si un excelente argumento para justificar el recorte que han sufrido las cotizaciones al inicio de esta tanda bursátil. Pero el importante caudal de papel que venían soportando los mercados en las últimas sesiones es un factor interno que conviene tener en cuenta a la hora de evaluar los últimos acontecimientos, ya que si bien el volumen de dinero logró doblegar a las partidas realizadoras a lo largo de la semana anterior, la situación empezaba a ser insostenible al no remitir en absoluto la salida de papel a los corros. Las fechas son las más adecuadas para hacer balance y en este ejercicio puede interesar realizar algunas plusvalías para no dejar minusvalías pendientes, debido a la nueva normativa. Además de esta posibilidad técnica, la altura de las cotizaciones está jugando en contra del mercado, sobre todo cuando el futuro, antes brillante, empieza a sembrarse de dudas. Una subida de la gasolina, ahora mismo o dentro de uno o dos meses, rompería las expectativas de unos precios al consumo estables, por no aludir a las previsiones más optimistas.También la inversión a corto plazo tiene mucho que decir en estos momentos, y tras una semana con medias de contratación superiores a los 10.000 millones de pesetas efectivas, parece obligado tomarse un respiro, sobre todo cuando se juega con una toma de posiciones importante que puede ayudar a aguantar los precios y permite una salida más que airosa.

El dinero no ha abandonado todavía el parqué, como lo prueba el incremento de la contratación en el sector bancario en donde, al margen de los movimientos particulares, se ha registrado un aumento del negocio de casi el 100%. Los siete grandes sobrepasaron los 719.000 títulos negociados, lo que indica una fuerte corriente realizadora en pugna con las tomas de posiciones ante el esperado ajuste bancario de fin de año y que, según los partidarios de esta hipótesis, debe ajustar las cotizaciones a los resultados de los balances, con el fin de presentar una imagen inmejorable ante los accionistas. Papel y dinero jugaron fuerte y, dado el carácter de la sesión, la oferta resultó triunfadora, aunque esto no se reflejó en los resultados. Los tres valores que tenían un resto comprador mejoran sus cotizaciones entre uno y 53 enteros, mientras que el resto repite su cambio anterior.

Lo único que se ha puesto de manifiesto en esta jornada es que los movimientos de papel y dinero se corresponden con lo crítico de la situación. Fueron varios los sectores que registraron avances o retrocesos superiores a los cinco puntos, aunque resultaron más numerosos los recortes. Los nervios propios de la altura de las cotizaciones hacen que oferta y demanda cambien sus posiciones con tal rapidez que apenas tienen importancia 10 o 20 enteros de diferencia en el precio a que se ejecuta la operación. La plusvalía acumulada permite en muchos casos renunciar a esas diferencias con tal de poder situarse rápidamente según las expectativas de cada inversionista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de diciembre de 1986