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Reportaje:

José Luis Ruiz

Un amante de la aventura, director del Festival de Cine Iberoamericano

José Luis Ruiz nació cuando la guerra civil moría, en 1939. Dirige el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva desde su creación, hace 12 años. Ruiz ha tenido una trayectoria vital un tanto aventurera, aunque siempre condicionada por un denominador común: su amor por "el cine de toda la vida". A los 23 años era ya director de un hotel, "aunque entonces algunos clientes me confundían con el botones". Es una de esas personas de las que se dice que están muy ocupadas, y asegura que le hubiera gustado vivir durante el Renacimiento, "porque el hombre tenía más opciones".

Sevillano de nacimiento, hincha emocionado del Betis, cambió tempranamente el paisaje de La Campana hispalense, por el entorno pesquero y minero de una Huelva desconocida tras la llegada del polo químico e industrial. Con ansias de aventurero tomaría este camino "si tuviera fuerzas y tiempo", dice. Se declara amante "del cine de toda la vida" y asegura que necesita "cumplir con el ritual del cine, situarme frente a frente con una pantalla". Por eso ha desechado el vídeo para visionar filmes.Conoció a Charles Chaplin y a Ava Gardner cuando en 1958 trabajó en el hotel Savoy de Londres. Allí su función se catalogaba como chaceur, a modo de un botones distinguido. En la capital británica pudo acceder al cine de Eisenstein y de Griffith y paralelamente estudiar en la London School of Economics. Hombre contradictorio y de vida "a saltos", no consiguió concluir sus estudios de Derecho ni los de Económicas. Está licenciado en Geografía e Historia en la rama de Historia de América, "mi vocación tardía".

Ruiz es una persona afable, a la que no se le conocen enemigos. Habla siempre en voz baja, como queriendo que sus pensamientos no escapen de su alrededor. Su mayor afición es viajar, "porque es la actividad en la que menos tengo que poner de mi parte". Conoce toda América, a excepción de Ecuador y Honduras, Europa al completo y nada de Asia, quizá por su vocación americanista, que le obliga a mantener en pie un festival de cine con escasa ayuda económica oficial y privada, que le cuesta dinero de su bolsillo. "La vida se vive una sola vez, y no aceptar todas las opciones que te brinda es una pérdida irreparable", afirma.

José Luis Ruiz consiguió colar durante la dictadura franquista películas rechazadas por la censura. "Falseábamos los títulos", recuerda.

En 1971 accedió al Ayuntamiento de Huelva como teniente de alcalde delegado de Cultura, cargo que ostenta hasta 1977. Creador de las bibliotecas públicas de la capital, utilizó el puesto para organizar actividades en todos los frentes. Desde el deportivo -trofeo colombino de fútbol- pasando por el teatro, la pintura -exposiciones de Tápies y Miró-, hasta dar forma definitiva al Festival de Música Iberoamericana de La Rábida, en 1972, y el festival de cine que dirige, en 1974.

En 1974, Ruiz y un grupo de amigos que ya venían trabajando en el cmie desde que a finales de los sesenta crearan el Día de la Cinematografía, y después, en 1970, la Semana Divulgativa Iberoamericana -con material proporcionado por las embajadas-, organizaron por primera vez una semana de cine que al año siguiente se convirtió en el Festival de Cine Iberoamericano. Ruiz, que asegura no estar en absoluto interesado por la política, "porque es una actividad que genera cinismo", fue su primer director, y en ese puesto continúa

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de diciembre de 1986