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COMUNICACIÓN

Los países europeos admiten la coexistencia de televisión pública y privada

Los ministros responsables de la comunicación de los 21 países miembros del Consejo de Europa, de Finlandia y del Vaticano comenzaron ayer en Viena la primera reunión al más alto nivel que celebran sobre el porvenir de la televisión, admitiendo prácticamente por unanimidad que deben coexistir las televisiones públicas y las privadas, pero que unas y otras tienen un componente esencial de servicio público.

Los ministros europeos de la comunicación han estimado, por otra parte, que la puesta en marcha de nuevos servicios de televisión, que serán facilitados sobre todo por la tecnología de los satélites, contribuirá a aumentar la elección efectiva de los consumidores y permitirá una mayor expresión de las diversas culturas europeas.Aunque esta reunión del Consejo de Europa no tiene carácter normativo, las recomendaciones y puntos contenidos en la declaración final, que se harán públicos hoy, al final de las sesiones, "podrán ser incorporados por los Gobiernos respectivos en forma de convenios cuadro que serán suscritos por los países del Consejo", según explicó el español Marcelino Oreja, secretario general del Consejo de Europa. La delegación española está presidida por el ministro de Cultura y portavoz del Gobierno, Javier Solana.

En la línea de las discusiones mantenidas por la Comisión de las Comunidades Europeas sobre el proyecto de directiva en torno a la televisión sin fronteras, el Consejo de Europa ha manifestado su preocupación especialmente en los dos problemas considerados más importantes para el desarrollo de la televisión en Europa: la producción de programas y la coexistencia de la televisión pública y privada.

Las discusiones del Consejo sobre producción, programación, distribución y transmisión transfrontera han tomado como punto de partida un informe presentado por la delegación francesa en el que se deja constancia de las dificultades que tienen los productos audiovisuales eu ropeos para ocupar su propio mercado, invadido por un mercado fundamentalmente norteamericano. Es necesario, según este informe, producir programas menos costosos y a la vez mejorar su calidad.

El segundo gran tema, el de la coexistencia entre la televisión pública y la privada, fue defendido por la delegación de Suecia. La noción de servicio público reposa en la creencia de que las frecuencias por las que circulan las señales de televisión son recursos nacionales, limitados en su número, y que, por lo tanto, deben regularse.

Cambios tecnológicos

Las televisiones públicas europeas se han mantenido siempre sobre la convicción de que este medio de comunicación difiere de los demás precisamente debido a su fuerza y capacidad de influencia, lo que exigía un cierto control por parte de los poderes públicos. Pero la aparición de nuevas tecnologías de radiodifusión, y especialmente el satélite, ha modificado sustancialmente esta situación y exige, según el informe de la delegación sueca, un replanteamiento, puesto que están apareciendo múltiples canales privados, y no precisamente europeos, que amenazan a la propia televisión de servicio público. La radiodifusión pública se somete así a una nueva concurrencia de las televisiones privadas. El informe sueco fue asumido prácticamente por la totalidad de las delegaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de diciembre de 1986