Problemas de esterilidad
Quiero manifestarle que estoy plenamente de acuerdo con el editorial de EL PAÍS del pasado 24 de octubre en el que se analizaba la conferencia feminista sobre nuevas tecnologías reproductivas.Ya la primera información que apareció en su periódico sobre el tema fue para mí un jarro de agua fría. Se dijo en la conferencia que sólo el 1 % de las mujeres tenemos problemas de esterilidad, es decir, que somos una minoría -cosa que yo ya sabía-, pero creo que una sociedad avanzada se manifiesta precisamente por atender los problemas de las minorías.
Además se leía en la información que el tratamiento de la esterilidad es muy caro, del orden del millón de pesetas. Da la sensación de que las feministas, tan preocupadas por el problema del aborto, piensan que ese dinero debe emplearse en clínicas abortivas. Pero, suponiendo que el principal obstáculo para la implantación del aborto fuese el problema económico, ¿por qué las feministas, que suelen considerarse a sí mismas progresistas, no piden que se emplee para ello el dinero gastado en fabricar armas?
Por otra parte, la sensación que yo he tenido de todo esto es de una falta de sensibilidad por parte de las feministas hacia el problema de la mujer estéril, aunque debería decir de la pareja estéril. Ya el mismo título de la conferencia lo indicaba con su frialdad: allí se fue a hablar de tecnologías, no de un problema humano.-


























































