Nueve países boicotean los Juegos de la Commonwealth

El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) Juan Antonio Samaranch, aconsejó ayer al primer ministro indio, Rajiv Gandhi, que su país participe en los Juegos de la Commonwealth que comienzan el día 24 en Edimburgo (Escocia). Ante la inminente decisión de la India y de otros países sobre el boicoteo, al que se han sumado ya nueve países, los organizadores temen que lo que debía ser una celebración multirracial se convierta en una reunión sólo para blancos. Hoy, en Harare (Zimbabue), los países de la línea del frente deciden si asistirán a los Juegos.

"Su país ha sido siempre un ejemplo para otros por su participación en todos los acontecimientos deportivos" -dice Samaranch en su mensaje a Ghandi- (...) Como presidente del Comité Olímpico Internacional, apelo a usted para que considere, a la hora de tomar su decisión, los intereses de los atletas". La decisión final de la India está pendiente del resultado de la reunión que celebran hoy en Harare los llamados países de la Línea del frente (vecinos próximos de Suráfrica), Angola, Mozambique, Botsuana, Tanzania, Zambia y Zimbabue. Los cuatro últimos son miembros de la. Commonwealth y sólo Tanzania ha anunciado hasta ahora su retirada de los Juegos.El boicoteo es una protesta por la actitud del Reino Unido, único de los 49 países de la organización anglófila que se ha negado a imponer sanciones económicas al Gobierno racista de Suráfrica.

Alarma en Downing Street

Sierra Leone se convirtió ayer en el noveno país en bolicotear el acontecimiento deportivo, al sumarse a Nigeria, Ghana, Kenia, Uganda, Tanzania, Malaisia, Bahamas y Papúa Guinea, que ya han anunciado oficialmente su inasistencia. "Cuando Papúa Guinea decide retirarse de los Juegos, las campanas de allarma por la Comincinwealth deben estar sonando ya hasta en Downing Street [residencia oficial de la primera ministra]", declaró el portavoz del Partido Laborista británico, en la oposición.El ministro de Asuntos Exteriores de Nigeria, Bolaji Akinyemi, dijo que la Commonwealth está en peligro de desintegración. Insistió en que las sanciones son la única forma de frenar el derrarnamiento de sangre en Suráfrica. La propuesta avanzada a principios de semana por el secretario general de la Commonwealth, el indio Shridath. Ramphal, de imponer las sanciones "paso a paso"', fue calificada por Akinyemi de "floritura diplomática" piara salvar la cara de la primera ministra británica.

El secretario del Foreing Office, sir Geoffrey Howe, salió hoy para Washington, donde se entrevistará con el secretario de listado norteamericano, George Shultz. Howe recabará el apoyo de EE UU para la segunda parte de su misión africana, que comienza la semana que viene, en lo que parece un intento final de persuadir al Gobierno de Pretoria para que inicie un diálogo con la mayoría negra de Suráfrica. En un último esfuerzo para evitar un boicoteo general de los Juegos, Howe afirmó el miércoles ante el Parlamento que, de fracasar su misión mediadora ante Pretoría, su Gobierno tendría que considerar el restringir algunas exportaciones de Suráfrica.

"Demasiado vago, demasiado tarde", fue ayer la reacción del Gobierno de Zimbabue, "ya hemos oído este tipo de cosas antes, pero ya no es tiempo de hablar de meras amenazas; exigimos que se actúe para que Pretoria entienda que el apartheid debiera haber terminado ayer".

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Mientras, algunos surafricanos blancos han elegido ya la vía del éxodo ante la violencia política y la depresión económica en el país, según datos del Servicio Central de Estadística de Johanesburgo. En los primeros cuatro meses de este año hubo una emigración neta de 2.157 personas, frente a una inmigración neta de 5.011 en el misino período del año pasado.

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