Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La muerte por ingestión de cocaína de una estrella del fútbol y otra del baloncesto conmociona al deporte norteamericano

Washington

Dos jóvenes estrellas del deporte norteamericano, al baloncestista Leon Bias (21 años) y el jugador de fútbol americano Dod Rogers (23), han fallecido, con una diferencia de ocho días, por ingerir cocaína, lo que ha conmocionado los medios deportivos de EE UU. Con estos sucesos han vuelto a cuestionarse las medidas en diferentes deportes para controlar el consumo de droga. La historia de ambos jugadores ha sido paralela: eran negros, estaban en la cima de su carrera al fichar por dos grandes equipos (Celtics de Boston y Cleveland Browns, respectivamente) y fallecen de un colapso por ingerir cocaína en una fiesta.

Rogers murió de un paro cardiaco en la casa de su madre, en Sacramento (California) el pasado viernes. Era la víspera de su boda y acababa de celebrar su despedida de soltero. Rogers se casaba con Leslie Nelson, de 22 años, su novia desde el colegio.La madre del deportista, Loretha Rogers, sufrió un paro cardíaco al conocer la noticia y tuvo que ser hospitalizada en grave estado. La autopsia reveló la presencia de 5,2 miligramos de cocaína por litro de sangre, cinco veces la dosis mínima que puede provocar la muerte.

En el caso de Len Bias, cuya muerte sucedió 48 horas después de que se hubiera hecho realidad el sueño de su vida, fichar por los Celtics de Boston, la dosis hallada en su sangre era superior en un miligramo a la encontrada en el cuerpo de Rogers.

No obstante, los amigos de ambos jugadores declararon que no se trataba de adictos, hecho que confirmó Joseph Pawlowski, el médico que practicó la autopsia a Rogers, quien señaló que no existían indicios de un abuso continuado de narcóticos.

Sin embargo, las circunstancias de los fallecimientos de ambos deportistas no están del todo claras, porque parece deducirse que se trata de dos jugadores sin el hábito del consumo de droga que se exceden en una noche de alegría. En cualquier caso, el escándalo de la cocaína ha vuelto a conmocionar los ambientes deportivos de Estados Unidos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de julio de 1986